Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
¡Mentirosos!. José Toro Hardy

Lo que ocurrió en Amuay por ahora no se sabe; pero, sin duda, se conocerá. No podrán taparlo
Qué fue lo que finalmente ocurrió en Amuay? Por ahora no lo sabemos. Hay quienes dicen que una refinería es una instalación peligrosa y que los accidentes ocurren. Un avión también puede ser peligroso, pero si está bien mantenido y piloteado, no es de esperar que se caiga.

La discusión se centra en torno al mantenimiento. No quiero especular al respecto. Me voy a referir por tanto a las opiniones dadas por el ministro del ramo y presidente de la empresa en el Informe Anual Gestión 2010 de Pdvsa al referirse a los problemas de la Refinería de Amuay (páginas 1.027 y 1.028); es decir, antes del siniestro. Allí se pueden leer cosas como las siguientes (www.box.net./shared/3ficyenay4):

– “Con relación a los factores internos que principalmente afectaron las operaciones, se resaltan el desfase en los mantenimientos preventivos y las paradas de planta programadas y las no programadas … y las dificultades para contratación de personal especializado … “.

– “Problemas técnicos en las refinerías de Amuay y Cardón por desfase en los mantenimientos preventivos y bajo nivel de inventario en repuestos”.

– “Procesos de colocación de órdenes de compra en el exterior, afectadas por la espera de la aprobación del financiamiento y cancelación de hito de pago de equipos de largo tiempo de entrega, que se encuentran 100% fabricados y disponibles en puertos extranjeros, generando así desfase en su llegada, así como en la colocación de nuevos pedidos … “.

– “Desfase de actividades por reducción presupuestaria … “.

En otro informe oficial se señala que en el 2011 se pautaron 9 paradas preventivas y sólo se ejecutaron 2.

Cosas así ocurrían en Amuay. Dicen que “guerra avisada no mata soldado”, pero en este caso, a pesar de estar avisada, hubo medio centenar de vidas humanas lamentablemente pérdidas .

El Gobierno no quiere que nada de esto se discuta. El presidente de la Asamblea se opone a que se abra una investigación. A la periodista colombiana que hizo referencia a que los pobladores de la zona habían sentido olor a gas, casi se la comen viva.

Es más, a quien esto escribe, el canal de Estado le ha dedicado furibundos ataques en La Hojilla, en Saltando y Corriendo y en Ernesto Villegas, entre otros. También Jorge Rodríguez en nombre del PSUV, El Diario de Caracas, Aporrea y un personajillo que se llama Carlos Mendoza Potellá que formó parte de aquella directiva de Pdvsa presidida por Gastón Parra Luzardo, que el presidente Chávez confesó ante la Asamblea Nacional -el 15 de enero del 2004- haber designado para provocar la crisis:

“Yo estaba provocando la crisis. Ellos respondieron y se presentó el conflicto y aquí estamos hoy”.

Ellos me acusan de haber recibido 600.000 dólares a modo de soborno para conseguirle unos Contratos de Servicio a la Occidental Petroleum al sur del Lago de Maracaibo.

A ellos les digo: ¡Mentirosos! Explico lo que ocurrió:

Siendo Asesor Económico de la Cámara de la Industria del Petróleo -en 1968- me propusieron hacer un estudio de factibilidad para la creación de una empresa de perforación de pozos petroleros. Lo hice y me pagaron con 600 acciones de una empresa que se llamaba Perforaciones Altamar (no 600.000 dólares, Sr. Mendoza Potellá). En su junta Directiva figuraban hombres como José Antonio Cordido Freites y Emilio Conde Jahn.

En 1975 Carlos Andrés Pérez (sin que aún yo sepa por qué) asomó que se había tratado de un soborno, aunque en realidad para la fecha en que realicé el estudio de factibilidad en referencia yo no era empleado público (ni siquiera contratado externo del Ministerio de Hacienda como se dijo). Se designó una comisión Bicameral de senadores y diputados para investigar los hechos, la cual me exoneró por unanimidad al constatar el origen lícito de mis acciones. También los tribunales investigaron el caso y en decisión de la Juez Superior Séptimo en lo Penal del Distrito Federal y Estado Miranda de fecha 16 de noviembre de 1976 fui absuelto. Esa sentencia fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia el 9 de febrero de 1977, que avalaba así los planteamientos del Ministerio Público acerca de mi inocencia. Era obvio que, a diferencia de ahora, los Poderes Públicos no aceptaban instrucciones de otro Poder.

A pesar de lo que dicen quienes me difaman, nunca huí del país para “que prescribieran los delitos”. Enfrenté a CAP y a los cargos y demostré plenamente mi inocencia.

Lo que ocurrió en Amuay por ahora no se sabe; pero, sin duda, se conocerá. No podrán taparlo con más mentiras.

pepetoroh@gmail.com @josetorohardy

JOSÉ TORO HARDY | EL UNIVERSAL
martes 4 de septiembre de 2012 12:00 AM