Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Mi visión de Milton Friedman (1912-2006). Carlos Ball

El 16 de noviembre murió, a los 94 años de edad, uno de los grandes economistas de todos los tiempos: Milton Friedman, premio Nobel de Economía en 1976, a quien tuve el gran honor de llamar mi amigo. Hace años me autorizó a traducir y distribuir por AIPE las columnas suyas que quisiera.

Este valiente defensor de la libertad individual y el libre mercado nació en Brooklyn, de padres judíos inmigrantes. Se graduó en Economía a los 20 años por la Universidad de Rutgers, obtuvo su máster en Chicago (1933) y el doctorado en Columbia (1940).

Friedman comenzó desde muy joven a refutar la sabiduría convencional; en su tesis de doctorado acusó a la Asociación Médica Americana de prácticas monopólicas, por obtener ingresos muy por encima del nivel de competitividad. Posteriormente publicó la mencionada tesis en Income from Independent Professional Practice, la primera de sus 32 obras extraordinarias. En ella criticaba las restricciones al ejercicio profesional, lo cual permite cobrar más por los servicios. Tal práctica se extendió pronto a todo tipo de actividades: electricistas, plomeros, peluqueros, cosmetólogos y multitud de otros grupos consiguen que la burocracia les asigne labores exclusivas, restringiendo así la competencia.

En Estudios en la teoría cuantitativa del dinero (1956) demolerá la teoría keynesiana al comprobar que el aumento del dinero en circulación aumenta los precios sin lograr un aumento a largo plazo en la producción de bienes y servicios. Un año más tarde, con A Theory of Consumption Function, desinflará la creencia keynesiana de que los gastos personales y familiares reflejan los ingresos actuales, cuando en realidad se basan más bien en las expectativas de ingreso durante el resto de la vida. Friedman argumentaba que la solución contra la inflación pasa por que el banco central no aumente el circulante por encima del aumento del PIB.

En 1963, con Anna Schwartz, publicó la Historia monetaria de Estados Unidos, donde se explica que la Gran Depresión fue el resultado de la instrumentación de políticas equivocadas por parte de la Reserva Federal.

A fines de los años 60, junto con Edmund Phelps, quien este año ganó el Nobel, desacreditó la llamada Curva de Phillips, una supuesta curva inversa entre inflación y desempleo, enterrando así la creencia de que se reduce el desempleo inflando la moneda. La comprobación vino en los años 70, cuando se sufrió la terrible combinación de inflación y estancamiento económico.

En Capitalismo y libertad (1972) enunció muchas de sus principales ideas; por ejemplo, su oposición al servicio militar obligatorio, lo cual condujo eventualmente a Estados Unidos a tener una fuerza armada de voluntarios; sobre el cambio flotante de las monedas; sobre el impuesto sobre la renta negativo, que es una ayuda para los más pobres, y sobre los cupones para la educación. Estos últimos conducen a impresionantes mejoras en la educación pública, ya que las escuelas, en lugar de recibir el dinero directamente del Estado, tienen que competir en calidad para que los padres inscriban a sus hijos.

En el sistema de cheque escolar, los padres pagan a la escuela de su preferencia, pública o privada, con los cupones que para ello reciben del Estado. Lamentablemente, la fuerte oposición de los sindicatos de maestros ha impedido que se avance en algo que tanto mejoraría la calidad de la enseñanza.

Friedman fue profesor de la Universidad de Chicago durante 30 años (1946-1976). Conoció a su esposa, Rose, cuando ambos estudiaban en esa universidad, en la clase dictada por Jacob Viner. Hasta su muerte, Friedman fue académico investigador de la Hoover Institution.

Conocí al profesor Friedman en la primera reunión de la Mont Pèlerin Society (MPS) a la que asistí, en la Universidad de Cambridge (1984). Esa sociedad fue fundada en 1947 por otro gran economista del siglo XX, Friedrich von Hayek, con el objetivo de discutir las amenazas a la libertad que representaba el inmenso crecimiento de los gobiernos a raíz de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial.

Friedman fue uno de los 39 participantes en la primera reunión, celebrada en el pueblito suizo de Mont Pèlerin, y fue elegido presidente en 1972. En esa ocasión dijo: “Los intelectuales favorecen la libre empresa para sí y están en contra para todos los demás, mientras que los empresarios están a favor de la libre empresa para todos los demás y en contra para ellos” (porque no quieren competencia).

Nunca vi a Milton sin que estuviese Rose a su lado. Aunque no pudo participar en la reunión de la MPS celebrada a principios de noviembre en Guatemala, allá estuvimos con su hijo David, profesor de la Universidad de Santa Bárbara (California), que habló con la lucidez de su padre sobre el comercio en el siglo XXI.

© AIPE

CARLOS BALL, director de AIPE y académico asociado del Cato Institute.
[1] Libertad Digital lo publicó, en el suplemento Exteriores del 16 de octubre, con el título ‘Hong-Kong: fue bonito mientras duró’.