Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
NO al totalitarismo

El Universal 08/02/09

“¿Por qué apoyaste a un sistema cuyo propósito es el control total de lo humano?” 

Por: Emeterio Gómez

Para reforzar el NO en el referéndum, cabe reflexionar sobre la monstruosidad que es el totalitarismo. A esos fines recomiendo ampliamente un texto sobre Hannah Arendt y la Responsabilidad Personal que Nelson Rivera publicó en el Papel Literario de El Nacional, el 31/01/09.

El deseo de derrotar a un régimen totalitario, a la pretensión de imponer por la fuerza una barbarie que controle hasta los pensamientos y la vida íntima de las personas -trátese del nazifascismo en el caso de Arendt o del comunismo en el caso de Venezuela-, ese deseo, decíamos, nos obliga a pensar el tema crucial de la Responsabilidad Individual, de la posibilidad de juzgar jurídica o moralmente a los que se plieguen a un Estado totalitario. Rivera lo resume en una pregunta lacerante: “¿Por qué apoyaste a un sistema cuyo propósito es el control total de lo humano?”.

Lamentablemente, Hannah Arendt -con todo el respeto que nos merece- enfoca mal el problema. No por nada que ataña a su inteligencia, sino porque intenta juzgar al nazifascismo y, sobre todo, a los que se plegaron a él, apelando a la Filosofía Occidental; y ésta, por mucho que nos duela ¡no da para eso! No fue por casualidad que Martin Heidegger, el más grande filósofo del siglo XX, fue nazi.

La Filosofía Occidental -¡en tanto Ética!- no tiene la consistencia necesaria para juzgar a un hombre o mujer que haya apoyado a Hitler o a Chávez. Porque los Valores Morales no son universales, es decir, no son de aceptación necesaria para todos -como creyeron Platón y Aristóteles. No son, en consecuencia, nociones a partir de las cuales se pueda juzgar a nadie. Hitler, Stalin y Mao, aun derrotados, fueron la liquidación moral final de la Filosofía y de la Civilización Occidental. No tanto por los horrendos crímenes de los tres, sino porque pusieron en evidencia que los valores éticos no tienen ninguna universalidad, esto es, que Occidente “está agarrado de la brocha”, que carece de cimientos éticos. Aquellos tres criminales fueron derrotados política o militarmente, pero Occidente mostró -en ellos- sus carencias espirituales más profundas.

¡Porque a los humanos no puede imponérsenos ninguna Responsabilidad Moral! Porque en Occidente las dos únicas esferas que pueden imponer cosas -las que detentan el poder- son la Racionalidad y el Derecho& y éstas no se conectan para nada con la Ética. Reléalo pausadamente, amigo lector: ni el Derecho, ni la Política, ni la Economía, tienen en Occidente fundamentos morales.

Detrás de todo lo cual está esa frase de Sócrates que, al decir de Rivera, es una referencia moral de Hannah Arendt: ¡Que es mejor sufrir la injusticia que cometerla! Una bella frase que tiene el mismo valor, la misma dosis de verdad y universalidad que su contraria. Porque asumiendo la profunda miseria humana -que la Filosofía se empeña en ocultar- cualquiera puede decir ¡que es mejor cometer una injusticia que sufrirla! Sin que tengamos ninguna posibilidad seria de juzgar al que así piense.

Nelson está consciente de esa profunda crisis moral: “Si aceptamos que no existen herramientas universales que hagan posible el juzgar, corresponde asumir que la exigencia es todavía mayor: cada caso amerita un esfuerzo específico, único”. Lamentablemente, el problema no es que “cada caso amerite un esfuerzo específico”, sino ¿con qué juzgamos, si no hay -¡que no los hay!- valores universales? Temas estos que abordaré en mi curso sobre Savater, La Aventura del Pensamiento, a partir del 2 de marzo. Un texto cuyas carencias expresan la profunda tragedia de la Ética Occidental.

gomezemeterio@gmail.com