La hiperinflación destruye la capacidad de cualquier cono monetario y lo mismo sucederá con la reconversión, que será superada por la hiperinflación.

La más reciente medida que anunció el presidente Maduro en materia económica es la reconversión monetaria del bolívar, consistente en la eliminación de tres ceros a las cifras de las transacciones en moneda nacional. En apenas diez años el bolívar perdió seis ceros: tres ceros en 2008 y tres más ahora en 2018. Es decir, 1 millón de Bs. de 2008 hoy son tan solo 1Bs. ¡Ni que decir de su capacidad adquisitiva!

Esta nueva reconversión monetaria es una medida del gobierno para enmascarar la hiperinflación y la pérdida de poder adquisitivo del bolívar. En esta ocasión  el país está en mucho peores circunstancias que en el 2008 cuando, si bien con una inflación de dos dígitos, no tenía hiperinflación. Desde entonces, la inflación ha pasado de 31,9% de acuerdo al BCV, en el 2009 hasta casi 3000% hoy, según cálculos de fuentes diversas.  

Además, en el año 2017 el gobierno se vio presionado por la hiperinflación a cambiar el cono monetario, introduciendo en la economía billetes de 2000, 5000, 10000, 20000 y 100000 bolívares, sin embargo la demanda de efectivo jamás fue cubierta y las transacciones más simples se han convertido en una pesadilla para el venezolano promedio. La crisis por escasez de dinero en efectivo podría profundizarse, si la medida de reconversión no se puede implementar eficientemente en el período indicado (a partir de junio).

Así, no sólo la hiperinflación destruye la capacidad del cono monetario, sino que además ni siquiera se ha contado con las monedas y billetes de dicho cono. Y lo mismo sucederá con la reconversión, que será superada por la hiperinflación y requerirá de sucesivas reconversiones si no se toman las medidas para frenar la inflación.

El presidente anunció que los billetes de anteriores conos monetarios de circulación, deben retirarse antes del mes de junio, de manera que si no dejan convivir suficientemente los billetes en circulación, se podrían exacerbar los costos de oportunidad de la escasez de efectivo, en términos de tiempo y recursos que perderán los ciudadanos buscando medios para sus pagos cotidianos.

La nueva reconversión impulsa el crecimiento de los precios de rubros que se encontraban en niveles muy bajos, como la gasolina y el precio de un ticket del metro, por lo que resulta muy probable que se incrementen los servicios de transporte para adaptarse a los nuevos billetes en circulación. Sin obviar el hecho que el gobierno inyecta liquidez continuamente vía bonos a los beneficiarios del Carnet de la Patria, existe el riesgo que al cierre de este año la hiperinflación venezolana llegue a ser una de las más altas de la historia del mundo.

Elaborado por: Econ. Karelys Abarca
Twitter: @karelitabarca
Ilustración: Ana Black