El día martes 24 de abril se expoliaron por orden de la Alcaldía del Municipio Libertador, los locales comerciales ubicados en la esquina de San Jacinto a Traposos, cercanos a la cuadra de Bolívar y la Plaza el Venezolano.

Este acto fue muy revelador del poco respeto que tiene el gobierno de la propiedad privada, que es la base de la economía de mercado y de la democracia, incluso, representa un impacto brutal sobre el patrimonio histórico de la ciudad, porque muchos de esos negocios tenían más de 50 años y representaban un atractivo turístico de Caracas.

Entre los locales expropiados están piñaterías, artesanos y restaurantes, que vieron con estupor cómo los funcionarios municipales y algunos colectivos los despojaban del producto de su trabajo de muchos años, obligándolos a rematar sus mercancías y desalojar sus espacios de manera abrupta.

La propiedad más que un bien material, es un derecho humano en el sentido que el hombre se realiza como individuo a través de los bienes que acumula a partir de su trabajo, por eso aquél que lo despoja de su propiedad lo despoja de su ciudadanía y hasta de su humanidad.

Venezuela es un país con una economía devastada, porque en vez de de propiedad privada hay privados de propiedad. Y no es un tema banal afirmar, que de defender la propiedad privada depende la defensa de nuestra ciudadanía, democracia, identidad y humanidad.

Elaborado por: Econ. Karelys Abarca
OGP – Cedice
Twitter: @karelitabarca