Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Perspectivas para Venezuela en 2012

…Las perspectivas de crecimiento en las principales economías desarrolladas son lúgubres…

La prestigiosa publicación The Economist acaba de publicar su seminal anuario con las previsiones para el año siguiente. Se trata de The World in 2012, un reporte en el cual se recogen estadísticas y artículos referentes a la situación mundial en el año venidero. Es una referencia para la comunidad mundial de inversores.

Las perspectivas de crecimiento en las principales economías desarrolladas son lúgubres: la Unión Europea, la mayor economía global, decrecería un 0,3% respecto a 2011; EEUU crecería 1,3% (raquítico, mas comparativamente sale bien parado respecto a Europa); Japón tendría un crecimiento interanual de su PIB en 2,2%.

Las principales economías emergentes, las llamadas BRICs- Brasil, Rusia, India y China – tendrían las tasas más robustas. Brasil es el que crecería menos, con 3,5% de variación en el PIB, bastante próximo a Rusia – 3,7%-. Las estrellas son India con 7,8% y China con 8,2%.

Hay elecciones de primer mandatario en los siguientes países: EEUU, México, Francia, Rusia, Taiwan, Egipto y Kenia. En China hay Congreso del Partido para elegir al sucesor en el Ejecutivo… Y en Venezuela habrá elecciones presidenciales el 7 de Octubre.

Precisamente Venezuela tiene un panorama sombrío en 2012. Aunque su actual presidente, el Sr. Chávez, aparezca en una foto leyendo Así habló Zaratustra de Nietzche, las filosofías quizás tengan que ceder ante el pragmatismo de las políticas. El primer gran tema es la salud del presidente Chávez, quien confrontaría sus elecciones más duras desde 1999. Conviene citar a la publicación en su página 67:

“Una clave para el resultado será si el Sr. Chávez se recupera lo suficiente del cáncer para ser capaz de hacer campaña con su habitual energía. La segunda clave es si la Oposición se agrupará en torno al candidato que elegirán en las Primarias de febrero. Los hombres a mirar son Henrique Capriles, el gobernador del Estado Miranda, Pablo Pérez, el gobernador de Zulia y Leopoldo López, un joven enérgico, si consigue vencer una cuestionable prohibición impuesta sobre él por la autoridad electoral. Sorprendentemente, a pesar del estancamiento económico, la inflación, el desabastecimiento, el crimen rampante y la corrupción, el Sr. Chávez retiene el apoyo de casi la mitad del electorado. Mas esa adhesión se está desvaneciendo lentamente. Él movilizará recursos estatales, mas, suponiendo que el conteo de votos sea limpio, la Oposición puede ganar. La gran pregunta es: si el Sr. Chávez es derrotado, ¿abandonará tranquilamente el poder?”

Ciertamente las previsiones económicas para Venezuela son de un crecimiento inflacionario. El PIB real aumentaría 3,1%, mas la inflación es por lejos la mayor de Sudamérica y de todos los países analizados, en 30,6%. En Sudamérica ningún país alcanza el 10%, aunque Argentina lo roce y sea cuestionable la publicación oficial sobre aumento en precios. Mas sólo Irán con inflación de 16,5%, Etiopía con 12,5% y Egipto con 11% “compiten” con los niveles venezolanos de inflación. Es vergonzoso. Cuán también decepcionante resulta un gráfico en el cual se ve como durante 2008 y 2010, Venezuela tuvo un pico de decrecimiento del PIB cercano al 3% en 2008 y casi cero en 2010, mientras el conjunto de países de la OPEP se mantuvieron creciendo, raquíticamente en 2008 – casi 1%, mas creciendo – y casi 4% en 2010. El gráfico indica “desperdiciada bonanza”. En 2011 y 2012 Venezuela está convergiendo hacia los niveles del conjunto OPEP, mas sigue por debajo, cuando les superaba marcadamente entre 2005 y 2007.

Al hablar de OPEP surge el inevitable tema petrolero, clave para Venezuela. La caída de crecimiento en los países OPEP durante 2008 se debió a que el precio del crudo petrolero estadounidense que sirve como referencia – la WTI – y el europeo tomada como parámetro – el Brent -, decrecieron desde niveles de 150 USD por barril a 30 USD por barril a mediados de aquel año. Hacia el cierre de noviembre de 2011, el precio del Brent está cerca de 110 y el WTI está en 99 (Financial Times). La pregunta es si en 2012 los precios tenderán a converger hacia los niveles estadounidenses en torno a 80 USD o si se irán hacia los niveles por encima de 100 del Brent. De momento la convergencia está yendo en dirección al nivel Brent, mas lo que se prevé es que se termine cayendo hacia los niveles del WTI. ¿Las causas? Primero, que se recupera la producción libia y mejoran los niveles de reserva en EEUU. Segundo, la demanda energética mundial crecería en torno al 3%, semejante al comportamiento en 2011, siendo que hay mayor demanda por sustitutos como carbón en China e India, mercados emergentes que han venido encareciendo el petróleo, además de gas natural – el cual será la estrella en crecimiento de utilización durante 2012-. Tercero, voluntad política; la OPEP puede ser un salvavidas en este momento de estancamiento mundial, cuando los gobiernos están al límite de gasto y endeudamiento, junto a una política monetaria cada vez más atada de manos. En EEUU se demandan 7 mil millones de barriles anuales de petróleo; una caída de precio en, digamos 50 USD, equivaldría a un “estímulo económico” de 350 mil millones de USD que quedan libres para otras inversiones y consumo. Así que Arabia Saudita, el gran decisorio en la OPEP, podría optar por “echar una mano”, pensando en el mutuo beneficio. En cualquier caso, todo depende de cómo evolucione la incertidumbre política en los países productores en Medio Oriente. Hasta ahora, las previsiones apuntan a un rango entre 90 USD y 120 USD por barril en la mayoría de los casos, por debajo de la barrera de120 USD para el Brent superada en buena parte de 2011 (aunque el 40% de una muestra entre los recogedores de basura londinenses, quienes tienen según la experiencia de The Economist un gran poder predictor sobre asuntos económicos, especialmente en petróleo, opina que el precio petrolero superará los 120 USD por barril). En cualquier caso, los precios de 2008 del Brent, cercanos a 140 USD, siguen lejos de alcanzarse.

En Sudamérica, el mejor balance entre crecimiento económico e inflación lo tendría Perú durante 2012: 5% de incremento en el PIB y 2,9% de aumento en los precios. Colombia, importante socio comercial venezolano, estaría próximo en perfil a Perú: 4,8% de mejora en el PIB en 2012 y con inflación del 3,2%. Chile sale casi igual parada, con crecimiento bastante bueno, 4,7% e inflación en 3,2%. Argentina tiene una perspectiva de crecimiento del 4% y una inflación oficial del 9,6%. Ahora viene el único país latinoamericano cuyo responsable del Ejecutivo tiene un espacio para publicar su propia columna en el reporte; se trata de Brasil; crecería 3,5% en 2012 y la inflación iría a peor, con 5,5%. En conjunto, todos estos países dependen críticamente de China y el resto de mercados emergentes, grandes comprador de sus materias primas. China mantiene un crecimiento previsto de 8,2%, indudablemente bueno –el séptimo mayor del mundo-, mas está atento al riesgo inflacionario, si bien se espera que alcance sólo 3,8%.

La presidenta de Brasil, Sra. Dilma Rousseff, habla en The World in 2012 de un “Modelo Brasilero”. De hecho, su contraste casi inmediato es Venezuela. Brasil está vendiendo que han convertido a la clase media a 40 millones de pobres en los últimos 8 años. En 2012 habría un incremento del salario mínimo y las pensiones en 14%. Además, en 2012 hospedará la Conferencia Medioambiental organizada por la ONU “Earth Summit”, con la marca “Rio+20”, porque ya en 1992 la hospedó. Sin duda Brasil se sabe vender, especialmente comparada con Venezuela, la cual es la “cruz de la moneda sudamericana”. Rousseff por ejemplo menciona su filosofía gubernamental:

“Primero, debemos construir una relación más equilibrada entre el Estado y el mercado. Los gobiernos deberían permitir a los mercados hacer lo que hacen mejor: innovar e incrementar la productividad. Mas los gobiernos también deben ayudar a evitar la inestabilidad y la desigualdad en el ingreso las cuales resultan de mercados sin regular”.

Bueno, como mensaje es formidable marketing… Mas puede ser que Brasil nos esté vendiendo una película “con escenas cortadas”. La filosofía está bien y de hecho ojalá la abrazara Venezuela. Sólo que existen varios “ruidos”. En primer lugar, esta filosofía deja de ser un invento nuevo; segundo, las bases de esta buena situación actual se echaron desde 1994 con la gestión emprendida por Fernando Henrique Cardoso, primero como ministro de finanzas y luego como presidente; el mérito de Lula fue mantener la tecnocracia en temas económicos, aunque nunca con un equipo tan capaz como el de FHC. Y en tercer lugar, ciertamente el gobierno brasilero puede hacer cosas por “bajar carga reguladora” que ayudaría a los mercados también a hacer su propio trabajo, discutiblemente apartado de la equidad en muchas áreas; por ejemplo, el gobierno brasilero tiene una de las cargas y legislación fiscales más elevadas y complejas entre los mercados emergentes (en 2010 a una compañía le demandaba 2.600 horas anuales el aplicar la legislación tributaria en su contabilidad), un tipo de interés real récord y una infraestructura en servicios públicos con muchas mejoras pendientes, especialmente en transporte.

El mérito de Brasil estaría en la reducción de pobreza y la “mayor igualdad”. Se hablaría de un ascenso de la clase media. Viendo los números, ciertamente de 35% de la población en pobreza para el año 2000, se ha caído hacia un 22%. La medición de pobreza, en cualquier caso, depende de con qué baremo se haga; se supone que se sigue el propuesto por la ONU, de considerar pobre a quien vive con menos de 2 USD por día -mas en Brasil, es preciso decirlo, aún 8,5% de la población brasilera vive con menos de 1,50 USD por día-. Luego están otras estadísticas que matizan las estimaciones brasileras; la primera es que hubo apreciación de la moneda entre 2009 y un lapso durante 2011, lo cual afecta la medición de cuánto gana en USD un ciudadano; lo segundo, que ha habido un incremento sustancial en exportaciones, de las cuales 14% va a China y 22% a la UE, siendo que entre ambos mercados representan 3% del PIB, por lo cual la ralentización europea ayuda a explicar cómo se ha pasado de un sensacional crecimiento superior al 7% en 2010 a niveles en torno al 3% en los años siguientes, lo cual se empeorará al bienestar de trabajadores vinculados a exportación en 2012; tercero, que la distribución del ingreso sigue siendo un problema importante en Brasil.

Este último punto merece destaque. La desigualdad se mide con un coeficiente en economía denominado de Gini; según se mida en tantos por 1 o en porcentaje, mientras más se acerque a 1 (ó 100%), mayor desigualdad (en 0 habría total equidad). Siguiendo los datos de la CIA, con los datos más recientes, entre las economías BRIC, Brasil es la peor situada, siendo la décimo tercera peor distribución de ingreso mundial entre 140 países – su Gini más nuevo medido en 2009 es 53,9%, el No. 128 mayor entre 140 países-; ciertamente ha mejorado desde la década de 1990, cuando el valor excedía el 60% (un nivel que ahora sólo exceden esencialmente países africanos)-. Ahora bien, comparativamente con Rusia, que ocupa la posición 89 de desigualdad entre los 140 países analizados –con Gini de 42,2% (recuérdese que mientras más bajo, mejor distribución del ingreso)-; India, en la casilla 58 – con Gini de 36,8% – y China en la casilla 88 – con Gini de 41,5% -, realmente Brasil sigue teniendo asignatura pendiente.

Añádase a esto el matiz de qué se considera como clase media. Un clase media en Sao Paulo dista de ser igual que un clase media en Salvador de Bahía, siendo que también un clase medio brasilero es distinto a un clase media en Suecia, el país con mayor igualdad (Gini de 23%). Así que hay que ver cómo se está definiendo a estas “clases medias emergentes”; ya con dejar de pasar hambre es un avance, mas existe aún otros temas que desea la clase media: salud, educación, vivienda, acceso al crédito… Las clases medias tienen también sus matices como categoría – hay clase media baja y alta – y en naciones como Chile, por ejemplo, se han mostrado belicosas cuando se les ha limitado la educación superior a la cual creen tener derecho. En suma, la clase media puede ser un detonante de insatisfacción –ya lo está siendo en Israel, la Zona Euro y los propios EEUU-. Y también podría ser un peligro de burbuja crediticia, dado que está fluyendo crédito al consumo hacia este público.

Finalmente, está el cómo se ha mejorado la calidad de vida brasilera. Ha sido esencialmente vía subsidios como el “Bolsa Família”, cuyo impacto estaría entre 11 y 13 millones de familias, según cifras del Banco Mundial y el propio gobierno brasilero. Así que hay un riesgo de clientelismo en este subsidio, aunque merezca elogios. Quizás medidas más afines al mercado, como bajar la carga impositiva, mejorar la infraestructura, combatir la inflación – lo cual se viene haciendo bien -, reducir el tipo de interés real, facilitar el emprendimiento de nuevos negocios, atraer más inversión extranjera con legislación tributaria inteligible… Todo esto quizás sea más sustentable.

En cualquier caso es claro y contundente que Brasil se ha vendido mejor que ningún otro país en Sudamérica – región donde por cierto la mayor desigualdad del ingreso la tiene Colombia -; Venezuela, aún con una desigualdad menor – ocupa la posición 84 en Gini, con 41%, se ha vendido peor y lo cierto es que en términos de PIB per cápita Brasil ya gana a Argentina y Venezuela, otrora líderes en la región. Uruguay y Chile tienen los mejores niveles, en torno a 14.000 USD de PIB per cápita, Brasil ya tiene casi 13.000, Argentina está en torno a 11.000 y Venezuela vergonzosamente está en 10.000, aún con toda su riqueza (estos USD son sin considerar el ajuste por poder adquisitivo)… Además el 39% de las exportaciones venezolanas va hacia EEUU y apenas el 7% a China, así que el principal enemigo geopolítico sigue siendo el mayor socio comercial venezolano.

En suma, la perspectiva sudamericana en 2012 tiene su alfa y omega en Venezuela y Brasil. Está claro que el segundo, con todos sus problemas, ha sabido venderse mejor y lo está haciendo con más sentido común social. De allí que sea la presidenta de Brasil quien tenga columna en el anuario de The Economist…

carlosurgente@yahoo.es