Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Piñera: ¿podrá la derecha?

7/02/10

Todo apunta hacia el final de la oleada izquierdista que aterró a Latinoamérica en los últimos años

Por: Emeterio Gómez

La derrota de Zelaya y del chavismo en Honduras, el previsible triunfo de la oposición en Brasil, la victoria de Piñera en Chile, el desastre de los Kirchner y el descrédito radical del propio Chávez, todo ello apunta hacia el final de la oleada izquierdista que aterró a Latinoamérica en los últimos años. ¡Ojalá que este giro hacia el capitalismo y, sobre todo, el triunfo de Piñera en Chile, vaya acompañado de un cambio radical en las visiones y enfoques de la derecha latinoamericana! Un verdadero giro que nos aleje de nuestras concepciones tradicionales, limitadas en lo esencial a la defensa de la propiedad y de los privilegios. Ojalá que este formidable susto que la izquierda nos ha dado, nos sirva para intuir que si no forzamos un diálogo sincero con los excluidos, si no asumimos una alianza para el diálogo, si no acabamos de entender que al capitalismo hay que insuflarle una fuerte dosis de Eticidad ¡que no tiene! estamos condenados a vivir eternamente en este forcejeo idiota con el neocomunismo.

Pero de todas esas posibilidades que los de la derecha tenemos, pongo el énfasis en Piñera y en Chile y me preocupa que ellos puedan mantener las concepciones tradicionales, por el gran peso que allí tiene el liberalismo clásico, esa visión tradicional ¡y dieciochesca! de la defensa del capitalismo, que aún se centra en la presunta eficiencia de la mano invisible del mercado, en el Laissez faire, en la ilusión de los supuestos mecanismos autoequilibradores y en la no intervención consciente -sea del Estado ¡o de los propios capitalistas a través de la responsabilidad social o moral de la empresa!

Esa concepción tradicional de la economía de mercado, no ha logrado incorporar los abismales cambios que ha sufrido la civilización occidental en los dos siglos que nos separan de Adam Smith. Cambios que tienen que ver no sólo con la economía (es decir, con la metamorfosis de las pequeñas firmas competitivas en las poderosas empresas transnacionales y oligopólicas de hoy, que en lugar de ser regidas por el mercado lo rigen a él) sino que atañen a la política, a la concepción del Estado, a la transformación de la visión primitiva que del Derecho tenía el siglo XVIII en la noción de derechos humanos que generó el siglo XX y que ¡gústenos o no! se va a imponer cada vez con más fuerza.

Pero el auge de dichos cambios no tiene que ver -sólo- con la Economía, la Política o el Derecho, ni atañe siquiera a la Estética, una de las esferas esenciales en las que se constituye lo humano, y en la que hemos pasado de las maravillosas obras de arte de los siglos XVI al XVIII, a esas burlas lamentables que se exhiben en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y para ver las cuales uno, encima, tiene que pagar. Ninguno de estos cambios -con todo lo que la debilitan- representan la amenaza esencial para la mano invisible del mercado. Dicha amenaza proviene de la transformación radical que ha sufrido la noción misma de lo humano en estos 200 dramáticos años.

La Conciencia Individual, que a lo largo de La Modernidad y hasta la Crítica de la Razón Pura de Kant, tenía un carácter esencialmente cognoscitivo, y en consecuencia pasivo, se desata a partir de entonces; se convierte en Conciencia Activa, voluntad, capacidad de imponerle condiciones a los demás, a la realidad& y al mercado. Es lo que Nietzsche sintetizó genialmente en la noción de Voluntad de Poder. Seguir hablando de la mano invisible y del Laissez faire, después de este señor, es decir, después del Así habló Zaratustra es& tener muchas ganas de hablar.

http://emeteriogomez.wordppres.com

El Universal