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Pisando el acelerador

Hasta ahora, Obama evita los temas más preocupantes pero políticamente incorrectos

Por: María Teresa Romero

En las últimas semanas Barack Obama ha apretado el acelerador latinoamericano. Es evidente que no quería llegar a sus 100 días de gestión sin ofrecer un buen gesto de amistad a sus vecinos del sur del continente y prepararlos para la V Cumbre de Las Américas de mediados de abril. Es necesario diferenciarse de la política de su antecesor George W. Bush y demostrar que, pese a la crisis económica doméstica y los problemas globales, sí tiene interés en América Latina y que hacia ella sí está inaugurando un nuevo trato. La ofensiva diplomática estadounidense incluye varias acciones: el encuentro entre Obama y Lula para dejar claro no sólo la alianza estratégica entre ambos, sino la preferencia del primero por el segundo en cuanto a liderazgo regional se refiere; la llamada personal de Obama al recién electo presidente de El Salvador, Mauricio Funes, quien de inmediato aclaró que seguirá el modelo de izquierda de Lula, no el de Chávez; el viaje de la secretaria de Estado Hillary Clinton a México, en donde reconoció la responsabilidad de EEUU en el problema de las drogas y estableció programas conjuntos para su lucha; y los viajes del vicepresidente Joe Biden a Chile y Costa Rica, y los del subsecretario Thomas Shannon a Centroamérica. En la Cumbre de Líderes Progresistas en Chile, además de acercarse a Cristina Kirchner, Michelle Bachelet y Tabaré Vásquez, Biden reiteró el compromiso de su gobierno con la izquierda democrática regional y, sin decirlo, su distanciamiento con la radical. De allí su aclaratoria en cuanto a mantener el embargo a Cuba hasta ver pasos concretos de democratización en el régimen castrista. Hasta ahora, Obama evita los temas más preocupantes pero políticamente incorrectos, como la radicalización de Hugo Chávez, sus violaciones al derecho nacional e internacional, y sus relaciones con Irán, Rusia y otros. Hasta donde sea posible, tratará de evitarlos para no caer en el juego de la confrontación. Sin embargo, es obvio que, junto a los moderados del continente, está construyendo un sutil cordón profiláctico en torno a esa y otras autocracias de nuevo cuño.

Nota: ¡Feliz cumpleaños a El Universal! Me enorgullece ser parte de este proyecto.

mteresa100@hotmail.com