Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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Principios. Narciso Guaramato Parra

Hay rumores de que el gobierno está negociando un préstamo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). De ser esto verdad ¿Por qué un gobierno que ha criticado tanto la actuación de este organismo Internacional, tiene a necesidad de sentarse con él a discutir la posibilidad de un préstamo?

La razón la encontramos en la violación sistemática de unos principios económicos que han demostrado a lo largo de la historia de la humanidad su validez y la grave consecuencia que trae ignorarlos. En este artículo nos centraremos en los tres principales: Fomento de un sector privado sólido y floreciente; equilibrio fiscal y una tasa de cambio competitiva.

El primero: el fomento de un sólido sector privado es el fundamento para lograr una producción de bienes y servicios que satisfaga las necesidades de la población. El sector privado ha demostrado su eficiencia y dinamismo. Un sector privado sano, es el principal generador de riqueza, creador de fuentes de empleo, y fuente de ingresos al gobierno, vía impuestos. Generalmente el sector privado es más eficiente que el Estado para producir y distribuir los bienes y servicios, y estos es así, ya que el precio que se paga por el fracaso es mayor en el sector privado, la quiebra. Economías comunistas como la cubana y la china están abriendo al capital privado sus medios de producción. Según el Banco Mundial, los mercados privados estimulan el crecimiento económico gracias a que aprovechan la iniciativa y las inversiones para crear empleos productivos y aumentar los ingresos. (http://datos.bancomundial.org/tema/sector-privado). El desestimulo al sector privado ha demostrado que provoca caídas en la producción, caídas en las exportaciones y retraso tecnológico entre otros aspectos.

El segundo principio, el de equilibrio fiscal, simplemente nos indica que un gobierno al igual que una persona, no puede gastar más de lo que le ingresa. Esta situación no es sostenible en el tiempo y es la principal causa de inflación. Un gobierno puede incurrir en un gasto solo si tiene medios para financiarlo, el cual puede consistir en ingresos corrientes (Impuestos y tasas), ingresos extraordinarios y préstamos. A medida que va creciendo el gasto y se agotan las fuentes de financiamiento, crece la tentación de que sea el Banco Central el que otorgue los préstamos, mediante la venta de bonos, con lo cual saca dinero inorgánico, o sin respaldo monetario a la calle, presionando al alza de los precios (hay más dinero e igual número de bienes y servicio que adquirir). Lo básico es una administración sana del presupuesto público, para lo cual es necesario un sistema contralor independiente que con rigurosidad supervise las cuentas del sector público. En Venezuela la Constitución prohíbe expresamente el financiamiento por parte del BCV al déficit público.

En tercer lugar tenemos que mantener una tasa de cambio competitiva. Esto se refiere al comportamiento en los mercados internacionales. El comercio de bienes y servicios debe ser transparente, fluido y sin limitantes. Factor vital es el régimen cambiario que se establezca. U tipo de cambio sobrevalorado (vale más del precio a que se negocia), estimula las importaciones, uno subvalorado (vale menos del precio a que se negocia) estimula las exportaciones, el tipo de cambio de equilibrio es fijado por el mercado, en el caso de que se permita su funcionamiento. En el caso de la sobrevaloración puede traer como consecuencia una demanda excesiva de divisas que genera un desequilibrio en la balanza de pagos y que compromete las reservas internacionales. Para este caso es que presta el FMI, para fortalecer las reservas internacionales. Así que este es un préstamo al instituto emisor y no para el gobierno, aunque en su negociación estén involucrados todos los hacedores de política del gobierno.

Las medidas necesarias para restablecer los equilibrios pueden resultar muy duras, pero esta es la consecuencia de no haberle parado a unos principios económicos básicos, es como aquella persona que quiere irse de parranda todos los días, fuma y bebe en exceso y después no quiere enfermarse y hacer los correctivos necesarios, y más aún, no quiere parar la fiesta.

NARCISO GUARAMATO PARRA
guaramatoparra@gmail.com
@guaramatoparra