Barriles de Papel No. 108 ¿Cuáles energías producir y utilizar?

Diego J. González Cruz

La energía es lo que mueve al mundo y a la economía. Hay una perfecta correlación entre el consumo de energía y la prosperidad de un país. Una ilustración sencilla de cómo la energía es lo que produce prosperidad se encuentra en la presentación de ExxonMobil sobre sus perspectivas energéticas al año 2040 o en los Escenarios Shell a 2060 (ver referencias), entre otros pronosticadores. Recordando siempre que la energía por sí sola no produce riqueza, es el uso de la energía lo que la produce (Robert Bryce, 2010). Bryce también señala que la decisión de producir o usar una u otra energía, va a depender de cuatro variables: 1) Densidad energética, que es la cantidad de energía que puede estar contenida en una unidad de volumen, área o masa; 2) Densidad de potencia, que es la potencia (por ejemplo caballos de vapor) que puede ser aprovechada en una unidad de volumen, área o masa; 3) Costo de producción y uso; y 4) Escala, o cantidad de la que se puede disponer a “precios razonables”. El análisis y la interpretación de estas cuatro variables es lo que va a ayudar a definir el desarrollo futuro de las energías alternativas a las fósiles, porque hasta ahora son las segundas las que cubren con creces estas cuatro condiciones de Bryce. Hay otros dos conceptos sobre la energía relacionados con lo anterior que aparecen en la literatura: 1) La EMERGY, que se refiere a la calidad de la energía que se produce, y 2) La EXERGY, que se refiere a la alícuota de la energía que realmente realiza el trabajo.

Estos estudios indican que la prosperidad de los hoy países industrializados se ha basado mayormente en el uso de una energía barata. Ante la realidad de una energía cada vez más cara, hay dos variables a seguir para estimar el desarrollo futuro de los países: 1) El ritmo de suministro de la energía y 2) El rendimiento neto del recurso energético a utilizarse, esto último es lo que se conoce como EROI (“Energy Return on Investment”), el cual se define en forma general como el cociente o la relación entre la cantidad de energía que se obtiene a partir de un proceso de producción de esa energía en comparación con la cantidad de energía (o su equivalente en algún otro origen) que es necesaria utilizar para extraer la energía en cuestión, que se explicará en detalle más adelante.

Esta publicación fue elaborada por Diego J. González C. para Cedice Libertad. Su contenido puede ser reproducido, parcial o totalmente, siempre que se mencione el origen, autor de la misma y sea comunicación a nuestra institución. Para ello debe citar a Cedice Libertad y su programa Petróleo Ciudadano.

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