Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Rorty, Dios y la muerte de la Filosofía. Emeterio Gómez

Los problemas espirituales son los que de verdad cuentan, aunque no deje de tener utilidad el comer…

No deseo ofender a nadie insistiendo en que ser ateo -en esta época- es de tontos. ¿Que qué entiendo por “en esta época”? Me refiero a los últimos 150 años, en los que se hizo evidente que la Filosofía había fracasado, que desde Platón hasta Hegel -incluidos Kant y Aristóteles- los filósofos no hicieron otra cosa que hablar tonterías. Mi presunta ofensa es sólo una forma desesperada de llamar la atención sobre ese problema monumental: la Quiebra de la Racionalidad. Porque ambos temas, la Reivindicación de Dios y el Fraude de la Razón ¡¡son en realidad el mismo!!

Porque mientras creímos que contábamos con la Filosofía; mientras asumimos a la Razón, no como un Instrumento sino como El Fundamento del Ser; mientras ignoramos que ella era el núcleo de la Estafa; esto es, cuando imaginábamos que nuestra Cultura tenía un piso sólido en la Lógica y que ésta no era, por definición, tautológica; mientras creímos que la Ética era un fenómeno natural; ¡¡y que, también era natural, el “tener valores”!! Mientras soñábamos que de verdad existía La Verdad y que bastaba leer a Platón para descubrirla; en fin, mientras nos masturbábamos creyendo que la Filosofía era el cimiento profundo de la Civilización y de la Vida… en “aquella época”, en síntesis, ¡¡algún sentido tenía ser ateo!! Porque -presuntamente- la Razón sustituía a la Noción de Dios. Y hasta podíamos ser condescendientes con los humildes que aún creían en Él porque no tenían nuestra Cultura. Porque creíamos que éramos cultos y ellos no; porque no sabíamos que -al no tener ninguna Filosofía que nos hiciese superiores- éramos tanto o más ignorantes que ellos.

Un lector irónico me envía una larga lista de ateos cultos, para preguntar con sorna si yo creía que ninguno de ellos “había entendido nada”. ¿Qué puedo decirte pana? Compáralos tú mismo con Platón, Aristóteles, Kant y Hegel que igual no entendieron nada. Asume -aunque sea por un instante- que lo que llamas Cultura es tan solo una coba… Y si te toca enviar de nuevo esa horrenda lista, por piedad no incluyas a Bertrand Russell, porque él es el Jefe Supremo de los que no intuyeron nada.

Pero ahora que sabemos que toda la Filosofía fue un cuento para niños; que ella en algo ayuda cuando de la naturaleza se trata, o sea, cuando no es necesaria, porque tenemos a la Ciencia; cuando descubrimos -con Wittgenstein- que ésta “nos resuelve todos los problemas que no son importantes” y que frente a los rollos del Espíritu estamos completamente indefensos, porque ni la Filosofía ni la Ciencia -la Psicología o la Neurología- pueden ayudarnos en lo más mínimo… entonces, seguir siendo ateos empieza a resultar medio tonto. Porque los problemas espirituales son los que de verdad cuentan, aunque no deje de tener alguna utilidad el comer, defecar, disponer de electricidad y penicilina, etc. etc. Porque Dios se nos “aparece” en ese caso como lo que en realidad él ES: como la búsqueda desesperada de un fundamento espiritual último… ¡¡sabiendo que no hay ni nunca va a haber ninguno!!

¿Y Rorty, qué “pito toca” en todo esto? Muy sencillo: nunca lo trabajé seriamente, porque siempre recelé del Pragmatismo, pero me animé a leer un libro -Richard Rorty: el Neopragmatismo Norteamericano, de José Suárez Molano, Universidad de Antioquia- un regalo de Enrique Guillén, que agradezco. Y cuál no sería mi sorpresa al descubrir que este señor, Rorty, dice explícitamente que la Filosofía Occidental fue una mentira descarada. Él, que es hoy uno de los más relevantes guardianes de los restos mortuorios de dicha disciplina.

gomezemeterio@gmail.com

EMETERIO GÓMEZ | EL UNIVERSAL
domingo 9 de septiembre de 2012 12:00 AM