Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Sacando cuentas. Domingo Fontiveros

Las políticas económicas no han reducido sino aumentado la vulnerabilidad petrolera

Este gobierno ha vivido una larguísima luna de miel dándose pompa con una tarjeta de crédito ilimitado cargada a los activos nacionales y al flujo de caja de sus empresas, especialmente Pdvsa. En el camino, ha arrasado con las reservas internacionales del BCV-FIEM (que han caído $10.000 millones en 30 meses y casi $5.000 millones en los últimos 6, con las operativas en una cota peligrosamente baja) y ha elevado la deuda pública interna y externa, registrada y no registrada como tal, a niveles desconocidos con exactitud, incluso por las mismas cabezas del oficialismo, pero tan altos que presagian una crisis de pagos hacia el futuro.

Las autoridades han confesado públicamente, aunque de forma indirecta, su preocupación al respecto. Quizá no tanto por lo que el problema representa para el país, sino por sus eventuales implicaciones en el curso de los próximos meses de campaña electoral. Dicen estar sacando las cuentas chiquitas para de aquí a diciembre y todo luce manejable, lo cual implica en apariencia que los pagos ineludibles podrán realizarse, y el resto podrá esperar al año que viene.

Habrá que imaginar qué es ineludible y qué no, en estas cuentas que sacan los jefes de la economía para señalar dónde estarán dolientes y ganadores de esta emergente estrechez fiscal, especialmente cuando el estilo gobiernero siempre ha sido arroparse más allá de donde le llega la cobija, incluso en momentos de abundancia. Pero lo importante es destacar el grado de debilidad al que ha llegado la economía nacional cuando se prenden las alarmas en las cúpulas oficiales y en los acreedores de todo el mundo apenas el precio del petróleo venezolano desciende por debajo de $100 por barril (va hacia $90 o menos) y luego de que el Banco Central registrara exportaciones de casi $25.000 millones en el 1er. trimestre (las más altas desde fines de 2008).

Ello también deja en evidencia que las políticas económicas no han reducido sino aumentado la vulnerabilidad petrolera de Venezuela, todo lo contrario de una sensata estrategia de desarrollo, y que sus diseñadores han sobreestimado su capacidad de maniobra e influencia dentro de la OPEP, la cual están tratando nuevamente de manipular para reducir producción y apalancar los precios, como si el tema fuera tan lineal y sencillo. No faltará alguno que en esos círculos opine que la coyuntura actual obedece a una campaña extranjera para deprimir la perspectiva electoral del candidato oficial.

En todo caso, el gobierno siempre tiene la carta del financiamiento monetario por parte de un complaciente Banco Central, a pesar de que a estas alturas debe haberse percatado de la relación que existe entre el uso de este mecanismo y la presión inflacionaria interna, que termina venciendo a los innumerables planes puestos en práctica para moderar y detener el alza de precios.

Todo ello significa que las expectativas felices que tenían los jefes del gobierno-partido para el resto del año pueden convertirse en amarga frustración y total derrota electoral. También significa que el nuevo gobierno tendrá que estar bien preparado en lo económico y financiero para resolver las dificultades que habrá de heredar y tome iniciativas tempranas, incluso desde antes de la toma de posesión.

dfontiveros@cantv.net

DOMINGO FONTIVEROS | EL UNIVERSAL
domingo 1 de julio de 2012 12:00 AM