Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Salidas viables

Publicado en Diario El Universal

Por: Domingo Fontiveros

 

¿Qué queda esperar de la sapiencia del Gobierno ante la perspectiva de barranco?

La economía del Gobierno ya no da más. Menos crecimiento y más inflación es el cóctel que tiene como oferta para un año electoral que sin mejoras económicas y sociales volverá a serle hostil. Todavía tiene una expectativa de alto precio petrolero, aunque esta puede esfumarse si el decaimiento del mercado de consumo americano se acentúa en estos meses.

Aparte de esta esperanza, lo que hereda de su pésima política económica en 2007 y de antes, es un paquete grande de problemas.

¿Qué queda esperar de la sapiencia del Gobierno ante esta perspectiva de barranco? Recuperar la cordura económica es lo que puede recomendar cualquiera que aspire lo mejor para el país, aunque adverse en muchos planos a las líneas oficiales. Sin embargo, ante la posibilidad de que ello no ocurra realmente, podemos de todas formas aspirar, como mal menor, a que simule recuperarla. Es decir, a que actúe “como si” hubiese aprendido de errores propios y ajenos, de aquí y de otros países. Porque simulando con medidas concretas, podría prevenir la insufrible acumulación de problemas que las tendencias presentes van a generar. Hasta el momento los mensajes son, para decir lo más benigno, mixtos.

Por un lado se asoma la liberación de algunos precios, para no seguir castigando al productor nacional y darle algo de racionalidad al racionamiento arbitrario que ocurre en numerosos rubros de consumo general. Aunque por otro se refuerzan esquemas represivos más estalinistas en el terreno comercial y cambiario. Esa combinación no es una salida viable, sino un agravamiento de las corrientes perniciosas que están devorando los pocos logros que se alcanzaron en los últimos años de aplicación de esteroides económicos por vía fiscal y monetaria.

Esta mala mezcla de mensajes es indicativa de que realmente en el gobierno no saben de verdad qué hacer para prevenir lo que ellos conocen se les viene encima. No obstante, es indicativa de que por el momento, “por ahora”, no han decidido hacer como el cuento del avestruz que entierra la cara en un hueco para no ver el peligro que se acerca. Mejor así, pero infinitamente insuficiente.

Vista en perspectiva la situación, se puede deducir que los jefes políticos ya poseían desde mucho antes el presagio de lo que podía venir en este 2008. Por ello montaron el cambio constitucional socialista como instrumento pivotal de la estrategia a desplegar en este escenario.

Ellos quisieron enfrentar la situación actual con todo el poder del socialismo autoritario que buscaron por el camino rechazado en el referéndum de diciembre. Ahora, sin el instrumento, se quedan cortos de mecanismos.

Y no es porque con ese cambio constitucional infame hubieran podido acceder a planos superiores de organización y desempeño económico. Las cosas para ellos, y nosotros, serían peores de haberse aprobado. Sino que quedaron como colgados de la brocha, sin capacidad de iniciativa y con el “rancho ardiendo”.

Como decía al principio, las salidas viables están en terrenos contrarios al ideologismo prevaleciente incluso después del reciente cambio de ministros. Bien bueno para todos que la economía socialista no haya llegado como esperaban. Y mejor todavía sería que se dieran cuenta, o al menos lo simularan, que ellos también están de acuerdo con la mayoría nacional. Y actuaran en consecuencia.

dfontiveros@cantv.net