Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Sobre la propiedad privada en la Venezuela de hoy. Andrea Rondón

Vale la pena repasar los hechos del fin de semana para pensar en qué tipo de sociedad estamos viviendo. En mi criterio, en una sociedad libre se respetan los derechos y libertades de sus ciudadanos, pero no solamente en el discurso sino también en los hechos. El fin de semana pasado no hubo respeto a la libertad económica, a la propiedad privada, al debido proceso. Lo más lamentable es que esto no fue solo desde el Gobierno.

En una sociedad libre sus ciudadanos tienen derecho a defenderse (alegar y probar) contra las acusaciones de haber cometido un delito, un ilícito o una infracción, pero además, si se es sancionado, deben constar pruebas de que efectivamente se cometió una violación a la ley.

Por ejemplo, si un comerciante es acusado de vender a precios injustificadamente altos considerando que importó los bienes con dólares otorgados por Cadivi, no basta con afirmaciones estridentes de altos funcionarios para que sea sancionado, se debe probar que efectivamente importó con dólares otorgados por Cadivi, lo que significa que en el expediente (esto es fundamental porque allí estarán los soportes de la decisión final) que se le abra al comerciante debe constar copia de los documentos de ese largo proceso por Cadivi (Certificado de No Producción Nacional, Solicitud de Autorización de Adquisición de Divisas y sus soportes, Autorización de Adquisición de Divisas emitida por Cadivi, Autorización de Liquidación de Divisas emitida por Cadivi, documentos de cierre de la importación, etc.) y además que los bienes que supuestamente se venden a precios injustificados efectivamente fueron pagados con dólares Cadivi, es decir, supone un trabajo laborioso de cotejar un sinnúmero de facturas con las liquidaciones de Cadivi al proveedor.

Por otra parte, es factible que el comerciante haya importado sin dólares Cadivi, lo cual no es necesariamente un ilícito. Por ejemplo, pudo pagarle a su proveedor con dólares que posee en una cuenta en el exterior o el proveedor en una determinada importación es una compañía relacionada que ha aceptado financiar a la compañía venezolana y que la importación quede registrada como una cuenta por pagar inter-compañías.
No nos detendremos a analizar aquí lo que supone contablemente este esfuerzo para la compañía venezolana. Lo que nos interesa destacar es que existen otros medios lícitos, distintos a Cadivi, para pagar una importación y ello evidentemente se traducirá en un determinado precio, que posiblemente muchos consideren que es demasiado caro, pero tendrán la libertad de decidir no comprarlo.

Ciertamente estoy pensando en aspectos que suponen conocer los detalles del control de cambio, que gracias a una década de existencia es bastante complejo, engorroso y ha generado un sinnúmero de distorsiones. Pero precisamente por ello es que destaco la irresponsabilidad del fin de semana de actuar sin pensar.

El ejercicio de nuestros derechos no puede reducirse a decir, en el peor de los casos, debemos actuar contra los especuladores que fijan precios altos a su conveniencia, o en el mejor de los casos, no fue la mejor forma de arreglar el problema, pero hago mi cola porque necesito el bien.

Un ciudadano en una sociedad libre y civilizada ciertamente debe hacer valer sus derechos y libertades, pero no puede hacerlo a costa de los derechos y libertades de los demás y no puede hacerlo sin información y atacando solo a los efectos y no a las causas. En una economía controlada habrá distorsiones que no son generadas por los particulares sino por los que diseñan y ejecutan estas políticas de control.

ANDREA RONDÓN ― NOTITARDE