El presidente de Movilnet, Anibal Briceño explicó, según informa el portal Banca y Negocios, que, “elevar las tarifas a un nivel adecuado, es muy importante; así como llevar a cabo ahorros con inversión acertada”. Adicionalmente, habría señalado: “vamos a una simplificación de planes y se está evaluando que algunos sean ilimitados”. Llama positivamente la atención que las declaraciones las realizará el máximo representante de la operadora pública de telefonía pública. Dichas declaraciones que pueden estar basadas en principios de sostenibilidad de la operadora, y en criterios de eficiencia en el uso de la infraestructura, así como en la necesidad de estructuras tarifarias que resguarden la eficiencia dinámica y la posibilidad de inversiones a futuro.
El sector telecomunicaciones y audiovisuales -servicios TICs- en convergencia se enfrenta a enormes desafíos a nivel mundial, y en Venezuela en lo particular se suman dificultades adicionales (por ejemplo, vandalismo de la infraestructura pasiva y activa). La competencia que supone, horizontalmente, la interacción entre proveedores tradicionales de telecomunicaciones y servicios audiovisuales por conectividad (aún cuando en Venezuela resulta especialmente centrada en servicios audiovisuales), con crecientes necesidades de despliegue y modernización de la red y aumento de los patrones de consumo por datos, exige eficiencia en las operaciones de dichas empresas.

Aunado a lo anterior, la irrupción de servicios OTT -over-the-top- tanto VoIP como video- streaming incorporando plataformas digitales a los mercados -eg. Netflix, DISNEY +, etc.- y Apps -eg. WhatsApp- ha implicado, por un lado, una “nueva” competencia, y por el otro lado, un complemento al uso de la infraestructura y de la conectividad ofrecida por los operadores tradicionales cada vez más “commoditizada”.

Dentro de las estrategias tradicionales que las operadoras tradicionales de servicios de telecomunicaciones y servicios audiovisuales por suscripción han estado desplegando se encuentran:

1.- Diferenciación del Contenido (contenido idiosincrático).
2.- Empaquetamiento de Productos (doble-play, triple-play y cuádruple-play).
3.- Pricing Basado en Valor (tarifas planas basadas en intensidad de consumo).

En el caso de los proveedores tradicionales de servicios de televisión por suscripción, la posibilidad de incorporar en su grilla contenido idiosincrático que suele gozar de elevada audiencia -eg. deportes nacionales, revistas de contenido local, noticias, etc.- ha permitido mantener una audiencia a pesar del grado de competitividad de plataformas como Netflix, pudiéndose observar en unos casos decisiones del tipo multi-homing (hogares que poseen más de un proveedor de contenido, por ejemplo, simultáneamente Netflix y un operador nacional o local de televisión por suscripción- y en otros casos, hogares con compotemientos single- homing en favor del proveedor local o nacional de televisión por suscripción.

No resulta un tema menor destacar que en el caso de los clientes multi-homing, quienes demandan a los distintos proveedores como servicios complementarios por su contenido, las regulaciones nacionales que dificultan los ajustes de precios de los proveedores tradicionales nacionales de servicios de televisión por suscripción, terminan beneficiando a los proveedores OTT que podrían cobrar un precio más alto hasta completar el precio generalizado o valoración conjunta del consumo multi-homing.

El hecho que exista competencia convergente por parte de proveedores tradicionales nacionales, aunada a la competencia proveniente de los OTTs, debería ser considerado por el regulador para seguir un criterio de libertad tarifaria (esto no implica que el regulador no desempeñe sus funciones ex ante y ex post).

Adicionalmente, en el sector TIC, suelen diseñarse esquemas de Menu Pricing que persiguen segmentar el mercado, permitiendo incorporar la mayor cantidad de demanda, por lo que puede asumirse presunción de legalidad en sus estrategias de precios (especialmente si existe un segmento numeroso de hogares con baja disponibilidad y capacidad de pago pero superior a los costos de proveerles el servicio, existirá incentivos para diseñar versiones o menús de precios para atenderlos).

Otra estrategia que está siendo desplegada -no es para nada nueva- es el empaquetamiento o Bundling de servicios. Esta estrategia se apalanca en economías transaccionales y ahorros en favor de los usuarios por un enfrentarse a una única factura o hacer One-Stop-Shopping, mientras dificulta a un proveedor de contenido OTT replicar este tipo de ofertas (estos no pueden ofrecer servicios de conectividad, internet, telefonía fija y telefonía móvil). Asimismo, este tipo de estrategia puede elevar los costos de cambio de los clientes, quienes terminan prefiriendo la oferta de servicios empaquetados.

La tercera estrategia consiste en diseñar esquemas de precios basados en valor más allá del Bundling. Nos referimos a esquemas de Menu Pricing basados en la intensidad de consumo de los servicios por parte de los usuarios. Si partimos de limitaciones en la infraestructura, así como una muy baja capacidad de pago por parte del segmento bajo de usuarios, esquemas de tarifas planas pueden ocupar la infraestructura consiguiendo los mayores ARPUs por cliente – average revenue per user-. Estos esquemas que funcionan como tarifas no lineales, permiten, basadas en la intensidad del consumo por parte de los usuarios y en incentivos de descuentos por volúmenes, financiar de mejor manera las enormes inversiones en costos fijos de las operadoras.

En este sentido, las declaraciones de Movilnet apuntando a una simplificación de la estructura de Menu Pricing, privilegiando ofertas de tarifas planas apuntan a enfrentar el desafío de la “commoditización” de la conectividad a la infraestructura que transporta un creciente número de datos.

Finalmente, una estrategia -no tradicional- que está intentando ser desplegada por algunos proveedores tradicionales de servicios -especialmente en servicios audiovisuales- es lucir ante los usuarios como un portal de acceso, agregando incluso proveedores OTT a sus pantallas o grillas de entrada, lanzando sus propias plataformas e incluyéndole funcionalidades -aunada a las estrategias anteriormente mencionadas- para posicionarse ante los demandantes nacionales.

El sector TICs resulta dinámico y requiere, especialmente los operadores nacionales, de una flexibilidad suficiente para adaptarse y dar una mejor respuesta a sus usuarios a la par que los hace viables. Las declaraciones por parte de Movilnet puede que representen evidencia de la comprensión de esta dinámica.

_______________________________________________

Fuente: www.cedice.org.ve

Leave A Comment

Disclosure

Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan las de CEDICE ni las de su Consejo Directivo, ni académicos, ni miembros

Artículos relacionados

Comparte este artículo