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Tiempo de COPEI

Publicado Diario El Universal 09/09/07
Por: Emeterio Gómez

Este artículo pudo haberse llamado de muchas otras maneras: Capitalismo Cristiano, por ejemplo, para reforzar la idea de Capitalismo Solidario. O un título muy largo: El Cristianismo, la única forma de parar al Comunismo chavista. Uno más impactante: ¿Comunismo o Cristianismo? O más respetuoso: Homenaje a Copei. O Democracia Cristiana versus Democracia Social, para asomar la necesidad de rebasar las viejas nociones de Socialdemocracia y Socialcristianismo; es decir, la necesidad de asumir y trascender –o conservar superando– “lo social”. Con todo el énfasis puesto en “lo moral”. Digo, si es que de verdad queremos derrotar a Chávez.

Me quedé con Tiempo de Copei, porque este título expresa la posibilidad cierta que dicho partido tiene de convertirse en una alternativa ante el chavismo. Porque la intuición del tiempo nos ayuda a superar la anacrónica idea estática de Ser y a sustituirla por nociones dinámicas, tales como “llegar a ser”, “deber ser”, “posibilidad de ser” y sobre todo ¡¡“querer ser”!! Términos que plasman mejor, tanto la situación actual de Copei, como mi tema central de estudio: la conexión profunda de tiempo y espíritu que Heidegger expresa así: “¿Qué hay pues, acerca del tiempo? El caso es que éste avanza pasando… El avanzar del tiempo es un venir que se va, que va pasando… Lo venidero lleva impreso ya el sello del transcurrir y del pasar” (¿Qué significa pensar? Ed. Nova, pág. 94). Un filosofía abstrusa que la poesía de Antonio Machado expresó en versos sencillos: “Todo pasa y todo queda; pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar”. Es el instante fugaz en el que Copei no puede fallar.

Por sus raíces cristianas, por su larga lucha contra el atavismo marxista y por la audaz renovación de sus cuadros dirigentes, el partido de Arístides Calvani tiene hoy una inmensa “posibilidad de ser”, un claro chance de sacudir sus bases conceptuales mas profundas, para ofrecerle a Venezuela un Proyecto de Sociedad capaz de derrotar a la barbarie totalitaria que intenta destruirnos. A esos fines, con todo respeto y muy desde la barrera, me permito sugerir dos líneas de trabajo intelectual, político e ideológico:

1) Llevar el eje central de la concepción del Partido más allá de “lo social”. Sin menoscabo de esta esfera, se trata de asumirla para rebasarla, para poner el énfasis en la ética, la dignidad y las infinitas posibilidades de re-definición del espíritu. Se trata, en primera instancia, de conectar existencialmente lo político y lo social con la moral y el Ser de lo Humano. Pero, mucho más allá –en última instancia y con amplitud– se trata de conectar la moral con nuestra dimensión religiosa. Cualquiera que ella sea: cristiana, judía, islámica, taoista o budista.

2) En estrecha conexión con todo ello, hay que desarrollar una crítica radical del Capitalismo, como principio básico constitutivo del Proyecto de Sociedad que podemos parir. Se trata de asumir y superar sus profundas carencias morales, la supremacía que la tasa de la ganancia y el consumismo radical tienen sobre la dimensión moral y espiritual del hombre. Con el apoyo de la inmensa fuerza que Jesucristo y la noción de Dios le insuflan al alma ¡¡incluidas las de los capitalistas!! se trata de superar ese vergonzoso estigma –Business is Business– que la Modernidad nos incrustó en lo mas profundo de la conciencia. Mis saludos afectuosos para el Consejo Federal de Copei que se reúne el próximo viernes.

emeteriog@cantv.net