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Tormenta a la baja

10/12/09

A Chávez le será difícil mantener bloqueado el comercio binacional

Por: María Teresa Romero

El “momento crítico” en las relaciones bilaterales colombo-venezolanas, puro montaje estratégico que Hugo Chávez ha propiciado por razones esencialmente domésticas, está resultando más largo y peligroso que el de 2008, cuando también congeló los nexos diplomáticos y ordenó movilizar a la frontera 10 batallones militares.

No obstante, al menos que el Comandante en Jefe ya haya decidido quemar todas las naves, creo posible que el tinglado sea desmontado en forma paulatina, a lo largo de 2010. Esto no quiere decir que el pragmático entendimiento diplomático y el intercambio comercial volverán a ser como antes, ni que los vientos belicistas desaparecerán del todo. Chávez mantendrá una situación de baja tensión. Razones de propaganda “revolucionaria”, sobre todo en año electoral, se lo impiden. Pero le será muy costoso mantener ad infinitum el actual escenario de alta tensión.

La delicada situación económica del país que, según los pronósticos, mostrará en el 2010 una contracción sin precedentes, será el factor clave en el desmontaje. A Chávez le será difícil mantener bloqueado el comercio binacional en los próximos dos años electorales, en los que se juega el pellejo político. Le sale muy caro sustituir las importaciones colombianas. Además, el montaje estratégico no está cumpliendo con su principal objetivo: que Uribe y Obama desistan del uso conjunto de bases militares en contra del narcoterrorismo; un acuerdo que tiene enloquecido a Chávez no porque desde las bases se vaya a invadir a Venezuela, sino porque las operaciones les permitirán a Colombia y EE.UU. ver con claridad lo que pasa en la frontera. De modo que terminará conviviendo con el acuerdo, aunque sin dejar de criticarlo. Este es su nuevo enemigo externo.

A la vez, la estratagema sigue siendo rechazada interna y externamente. Continuarán las presiones por el diálogo y hasta por la aceptación de una fórmula de vigilancia fronteriza. Chávez puede negarse a algunas exigencias, pero no a todas. Le será menos costoso ceder en la normalización relativa de las relaciones, como lo está haciendo su amigo Rafael Correa.

mteresa100@hotmail.com

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