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¡Tremendo berenjenal! Carolina Jaimes Branger

Se siente una atmósfera de incertidumbre. Corren toda clase de rumores sobre luchas de poder

A un pueblo puede pasarle cualquier cosa cuando pierde la capacidad de asombrarse. Y cuando no nos asombramos por nada de lo que nos pasa, no reaccionamos. Nos acostumbramos a que nos mientan. Eso convierte a unos en incrédulos y a otros en ingenuos. La incredulidad eventualmente se transforma en cinismo. La ingenuidad, en estupidez.

El pasado miércoles, cuando en cadena nacional el vicepresidente Maduro instó a ciertos sectores de oposición a “cesar en sus especulaciones, sus mentiras” la pregunta que muchos nos hicimos fue “¿quién ha mentido en todo este asunto?”. Supuestamente el Presidente tiene cáncer desde algo más de año y medio, pero nadie sabe en dónde. En vez de tratarse en Venezuela, se larga para Cuba. El misterio ha ocasionado toda clase de especulaciones, desde que no tiene nada hasta que está muerto, porque la salud del Presidente es un asunto del dominio público e incide en la seguridad nacional.

Hay médicos que han tirado a pegar un diagnóstico basados en los síntomas que el gobierno ha dejado colar, pero lo cierto es que al menos públicamente, ninguno de los médicos tratantes ha abierto su boca para decir ni “ñe”. La misma táctica comunista de los primeros ministros soviéticos, de los líderes de Corea del Norte y de Fidel Castro. ¿No era más fácil decir la verdad? ¿Por qué ese secretismo? Varios presidentes latinoamericanos en el mismo lapso han tenido cáncer y se ha sabido dónde, el estado de gravedad y el tratamiento. Aquí no. Aquí hemos tenido desde ritos de paleros, caimaneras de oración (ahora hasta los comunistas rezan en Venezuela), tratamientos que solo parece conocer y aprobar Fidel Castro y despedidas de novela. Una trama bien hilada.

Se siente una atmósfera de incertidumbre. Corren toda clase de rumores sobre las intestinas luchas de poder dentro del chavismo. Hay serias dudas de que se mantengan unidos si el Presidente no puede ejercer a partir del 10 de enero. Maduro es el elegido “por ahora”, pero se están midiendo fuerzas y algunos hasta tienden puentes hacia la oposición. Y contradictoriamente a lo que podría pasar en cualquier otro país, los bonos venezolanos suben. Somos el país de lo probable y lo posible.

La verdad tal vez no la sepamos nunca. Pero de lo que no queda duda es del tremendo berenjenal en el que estamos metidos.

@cjaimesb

Fuente: El Universal