Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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Un Marx de Monedero

Por: Emeterio Gómez

Le he reiterado a Monedero que la teoría marxista del valor es radicalmente falsa. Es una burda mentira decir que “la fuente exclusiva del valor de una mercancía es el trabajo que ella requirió”. Si a un capitalista ¡¡o a una cooperativa comunista!! se les ocurre producir más de un bien que sobreabunda –y aunque él requiera de mucho trabajo– su valor, sin duda, será mínimo. Si, por el contrario, producen un bien muy escaso, pero que requiere de poco esfuerzo ¿cree el amigo lector que la mercancía que usó más trabajo valdrá más? ¿O –apelando en este caso al amor al prójimo– deberían valer lo mismo? ¿O, simplemente, la más escasa vale más?

Y le he insistido en que si la teoría del valor es falsa, falsas serán también la teoría de la plusvalía, la de la “explotación del hombre por el hombre” y la de la Revolución. Lo esencial de Marx es mentira ¡¡y por eso fracasó el comunismo!! Esto lo sabe ya todo el mundo y, por ello, ningún intelectual serio asume hoy el marxismo; por mucho que Juan Carlos (JC) repita que el barbudo “sigue vivo” y que él fue “la mejor cabeza del pensamiento social del siglo XIX”. ¡¡Cómo serían las demás!! Monedero –que tonto no es– se da cuenta de su error ¡¡y lo acepta explícitamente en su Carta Abierta!! Usando muchos recursos retóricos, pero lo acepta. Veamos: “¿La fuente del mal? El error de Marx al señalar al trabajo como única fuente de valor. Hijo de su tiempo, asumió que detrás del precio de una mercancía estaba el trabajo necesario para elaborarla. Trasladar ese trabajo a precios era, él mismo lo sabía, un ejercicio difícil. No llegó a buen puerto. Pero tirar el niño con el agua sucia, tiene algo de epistemicida”.

Resumen de los recursos retóricos (en criollo “coger piedras”) allí contenidos: a) Pasar del valor-trabajo al precio no era simplemente un “ejercicio difícil” ¡¡era un absurdo, que sólo un tonto o un fanático podían plantearse!! b) No es que Marx “no llegó a buen puerto”, es que se equivocó grotescamente ¡¡en lo esencial!! c) No se trata de “tirar el niño con el agua sucia”, como si yo andase criticando aspectos secundarios de Marx, se trata de que en la bañera ¡¡sólo había agua sucia!! el niño no estaba, es decir, no había en ella la menor idea sólida. d) Ni puedes siquiera suavizar el error de Marx diciendo que él era “hijo de su tiempo”. En su tiempo, ya se sabía que la teoría del valor-trabajo era mentira. Adam Smith y David Ricardo coquetearon con ella y la desecharon por incoherente.

Monedero acepta que la teoría del valor-trabajo “no llegó a buen puerto”, pero de inmediato dice que: “El trabajo es, aún hoy, la fuente ‘general y sistemática’ de la ganancia”. Pasar de decir que el trabajo es ¡¡la fuente única y exclusiva!! del valor a decir que es su “fuente general y sistemática” huele a trampita. Si uno no conociera a JC, tal vez podría pasarle por la cabeza –muy fugazmente claro– la idea de deshonestidad intelectual. Él introduce ese inteligente giro lingüístico –un clarísimo recurso retórico– y cree que puede seguir usando la teoría del valor-trabajo para sostener ideas tan endebles como éstas:

a) “Nos legó (Marx) un pensamiento tan poderoso que aún hoy no hay ciencia social que no sea un diálogo con sus ideas –para botón, su propio empeño profesor Gómez”. ¿Por qué te expones a decir estas cosas que todo el mundo sabe que son falsas, JC? ¿Crees tú que el régimen autoritario que vivimos te da licencia para ello? No fue un pensamiento poderoso, sino uno radicalmente inconsistente. Ninguna ciencia social asume hoy las ideas de Marx. Y si el botón de muestra soy yo, chamo, apunta pa’ otro lao. Hace 27 años escribí un libro mostrando las zonceras de Marx y jamás se me habría ocurrido volver a ocuparme de él, de no haber sido por Chávez… ¡y por ti!

b) “Maestros como Fernández Buey… nos invitaron a usar lo mas inteligente de su obra (de Marx), esto es, todo aquello que demuestra la lógica económica escondida en los procesos sociales, al igual que la lógica social e histórica que hay detrás de los procesos económicos”. ¿Cuál lógica económica “oculta en los procesos sociales”? ¿Acaso la que se funda en la tesis de que el trabajo es la fuente única del valor? ¿Y cuál lógica social e histórica ubicada “detrás de los procesos económicos”? ¿Acaso el materialismo histórico, que se creyó el burdo cuento hegeliano de que había una lógica dialéctica y –peor aún– que se la podía “invertir”, pasándola de idealista a materialista?

c) “Cada generación ha hecho su propia lectura de Marx. ¡Por eso sigue vivo!”. (La admiración es mía). No JC, en ninguna otra parte del mundo se discute ya a Marx. ¡Nadie lee El Capital! Ni siquiera en Cuba. Marx “sigue vivo” sólo aquí, en Venezuela, gracias a esta locura. Por ella estás tú aquí. ¿Cuál es la “ley del valor” que en la globalización “es necesario extender a todo el orbe”? ¿Aquella que supone que en el capitalismo –¡no en el socialismo, sino en el capitalismo!– los bienes se cambian en proporción a la cantidad de trabajo que contienen?

d) “Usted, en cambio (Emeterio), entiende los precios como una variable de la escasez y no del trabajo. ¿Mero análisis? Ni mucho menos. Como diría Luís Vargas, mezquindad para no hablar de explotación”. Con todo el respeto que me merece Luís Vargas, explíquele usted JC que en la sociedad más profundamente socialista, en el más absoluto comunismo; en la comuna cristiana o budista mas radicalmente centrada en el amor al prójimo o en la excelsitud del nirvana; sin el más mínimo rasgo de capitalismo de por medio, con tarjeta de racionamiento o sin ella, todo el mundo le asigna un valor mayor a los bienes más escasos y uno menor a los más abundantes.

Se me acaba el espacio JC. Otro dia hablaremos de tus ideas acerca de que “todos somos iguales en dignidad” (cosa que no dudo), pero también acerca de cómo las diferencias entre “los más y los menos capaces, inteligentes o creativos” ¡¡no son “puro biologicismo”!! como tu crees. Y cómo esas profundas diferencias naturales entre los hombres son el problema básico que toda visión seria de la moral debe afrontar.

Lo que si no puedo dejar pasar, hermano, es esa espectacular frase final tuya: ¡¡“El amor, ahora, pide paso”!! ¿De verdad crees que es el amor lo que guía a este proyecto totalitario que está destruyendo a mi país? No al tuyo, al mío. ¿Crees que fue por amor que Tascón armó la famosa lista que impide que alguien consiga trabajo, sólo porque un dia expresó su criterio? ¿Es por amor que van a atentar contra la libertad de expresión, liquidando a RCTV? ¿Crees que es por ternura que Chávez excluye a todo el que se atreva a disentir de él? ¡¡Aunque sea partidario suyo, como Ramón Martínez!! ¿Es por amor que tú estás impulsando las Empresas de Producción Social, sin tener la menor idea de hacia dónde van; porque ustedes explícitamente reniegan de la idea de escasez ¡es decir, de la noción de economía!? ¿No se te ocurre pensar que pudieras estar ayudando a destruir un país que simplemente está calcando el modelo cubano?

emeteriog@cantv.net.

Publicado Diario El Universal 17/05/07