Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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Una agenda cambiaria para Capriles. Alexander Guerrero
¿Qué debe hacer Capriles cuando sea electo presidente en abril?  Terminado el clímax socialista vivido en el funeral del Presidente, se vuelve a la angustiosa realidad económica y social, a una inflación que tiende a hiperinflación, y no exagero, los sistemas de estimación de la inflación del BCV ya no son funcionales en el cálculo de la inflación, están rezagados de la velocidad con que los precios distorsionados por los controles crecen.

El Gobierno anuncia un esquema paralelo a Cadivi, lo que a todo evento implica un precio por dólar sustancialmente mayor a la tasa Cadivi, Como el BCV y Pdvsa no poseen la liquidez en divisas para abrir un mercado cambiario paralelo a Cadivi, entre otras, por el control de cambio, la imaginería financiera podría ser un sistema –probablemente un cachicorrinco- de canje de bonos o papeles de deuda, similares a los del dólar Cantv y permuta que operaron entre 2003 y 2013, que terminó en el colapso del Sitme. Las opciones para el mercado cambiario son ninguna, no hay liquidez en divisas para suplir al mercado, tampoco hay libertades económicas para que los mercados operen con algún grado de flexibilidad que permita que la gente y empresas pongan sus divisas en el asador cambiario. El control de cambio colapsó con una maxidevaluación que pronto traerá otra. La única forma de evitarlo es eliminando los controles, el ministro de Economía afirmó recientemente “si se libera el cambio se van las reservas”.

Lo más importante que debe conocer Capriles es que los controles de cambio son mecanismos restrictivos que equivocadamente los gobiernos utilizan para un corto plazo y que resuelto los problemas, -nunca los resuelven- los controles desaparecen, pero al costo de las perversiones conocidas, corrupción, mala asignación de recursos y distorsión de precios relativos, que terminan reproduciendo los mismos problemas por los cuales los gobiernos implementan los controles.  La oferta Cadivi desde el BCV podría estar en unos 20 mil dólares, pero en condiciones de control de cambio, un escenario “óptimo” para el BCV pero con una severa contracción de la economía; una caída de -5 % del PIB.

La demanda en Cadivi será mayor, los mercados saben que 6.3 Bs/$ no cubre ni la crisis fiscal ni la de balanza de pagos, ni la escasez de dólares.  El Gobierno el mayor demandante de dólares, el mayor importador vis vis sector privado se llevará la tajada del león, que dado el entorno de depredación de precios contra quienes su demanda no es satisfecha, tendrán que irse por caminos alternos a precios distorsionados, incluyendo cualquier otro mecanismo que el Gobierno implemente. Por ello denominamos al control de cambio un régimen de depredación de precios que descapitaliza y empobrece al sector privado. Esto debe saberlo Capriles, así como que el control de cambio colapsó grotescamente, y no hay otra salida que desmontarlo, un gobierno unitario y de confianza no lo necesita, podría convertirse en un palo en la rueda si continúa con el control. Si no se desmontan los controles continuaremos con el mismo síndrome.

Todos saben que el Gobierno lleva adelante una revolución socialista que trae un marco jurídico que no respeta derechos de propiedad, sin los cuales no hay inversión, por lo que nadie traerá divisas, dejando que el mercado se abastezca solamente de la divisas que dispone el BCV (Pdvsa) y ya sabemos que estos no alcanzan, la crisis de balanza de lagos y fiscal que trajo la devaluación de 47% y que disparó los precios en mercados alternos, siguen allí. Esas crisis mellizas de balanza de pagos y fiscal, son causadas por el derroche, corrupción, hipertrofia del tamaño del Estado, factores generadores de altos costos de transacción que traen devaluaciones concurrentes y en ocasiones hiperinflaciones. Esta realidad económica y político-institucional la conoce Capriles, por lo que es esencial que en sus primeros 100 días, los mercados comprendan que el nuevo Presidente trae un esquema de apertura y libertades económicas, y que la dura lección que el socialismo ha dado, de derrumbar el Estado de Derecho en lo económico, se ha aprendido y que él va a recrear las condiciones y un Estado de Derecho donde lo que es de cada quien el Gobierno lo va a proteger.

Capriles como presidente podrá convocar confianza y credibilidad para que todos pongan lo suyo en el asador. ¿Qué debe hacer entonces? El sentido común, dice que lo necesario para que el venezolano se dedique a trabajar y a producir riqueza, respetar los derechos de propiedad, desarticular la represión económica envuelta en controles y leyes punitivas, convertir al trabajo y a la riqueza en los horizontes de la gente. Crear confianza para que todos pongan sus esfuerzos y capitales sin el temor a perderlos. Él puede hacerlo.

ALEXANDER GUERRERO F. ― EL UNIVERSAL
Economist, PhD. (London University). Economia y Finanzas

www.alexanderguerrero.com
@alexguerreoe