Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
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será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Uslar vs Chávez. Maxim Ross

Emeterio Gómez recién acaba de colocar una de esas frases lapidarias que lo caracterizan con aquello de que “Sembrar el Petróleo”, atinada apreciación de Uslar Pietri y precedida por Alberto Adriani, es “una soberana pistolada”. Algo así dejó clavado en nuestra mente y me propongo refutarla porque el argumento que utiliza, aquél de la sobrevaluación eterna del bolívar  (1) es el menos indicado para convertirla en una piltrafa histórica.

Emeterio: ¿Materialista?

Son muchas las cosas que se pueden decir en contra, pero creo que la primera es ver a Emeterio contradecirse con sus más actualizados planteamientos, aquello del “libre albedrío” o de la capacidad de los individuos y, por ende, de la sociedad en su conjunto para decidir su destino, independientemente, subrayo, de sus condicionamiento naturales o materiales. Lo ha dicho y repetido: Hume fracasó en su intento de extraer un “deber ser” del “ser”, quiere decir que los humanos podemos tomar decisiones separadas de las restricciones que nos impone el mundo material. Bueno, ahora encontramos a un Emeterio determinista, cuyo extremo es el materialismo histórico, donde las leyes sociales y materiales se le imponen al ser humano. Si la sobrevaluación del bolívar raya en lo inevitable estamos ante un clásico determinismo y de allí lo inocuo de la frase de Uslar.

Uslar vs Chávez

Titulé el artículo Uslar vs Chávez, porque ambos ilustran, precisamente, esas dos posiciones históricas. El primero interpretando la voluntad de una sociedad de cambiar el curso de los acontecimientos y el segundo siguiendo al pie de la letra los designios de la inercia de la era petrolera. Uslar fue la voz de y la conciencia de esa parte de la sociedad venezolana que veía venir el peligro, no de la sobrevaluación de la moneda, asunto secundario, sino de la vorágine de recursos que crearía aquel “festín de riqueza” y que, junto a Pérez Alfonzo, aunque éste de otra manera, veían el derrumbe aproximarse sin freno alguno. Por ello puso en la opinión pública su frase famosa tratando de darle un curso voluntario y distinto a la historia.

Uslar, quizás se equivocó al no separar el tema del “festín” del otro de la siembra del petróleo y puso la mira en urgir a la sociedad a dedicar los recursos petroleros a promover la industria, la agricultura. De allí a la CVF, al Banco Agrícola o a Bandagro no había sino un paso y terminamos subsidiando el resto de la economía con los resultados que todos conocemos, pero nada que ver con el valor de la moneda, para lo cual no supimos tomar medidas apropiadas.

Chávez, por el contrario, se fue al extremo contrario utilizando el petróleo, no solo a la manera del “festín”, con una danza de miles de millones de dólares, superior inclusive a la muy mal recordada “Gran Venezuela”, sino que, de una manera absolutamente descontrolada siguió la inercia de la historia sin ponerle frenos al uso del recurso, llevando a la industria y a la agricultura a un deterioro monumental. Claro, dirá Emeterio, con ese bolívar barato, “sobrevaluado”, como no iba a ser así. Sin embargo, Uslar tenía razón. No es una pistolada.

Las sociedades pueden decidir su destino

Primero que nada, porque la sobrevaluación del bolívar es perfectamente evitable… salvo que la dejes seguir su curso inercial. Segundo, puede no ser tan dañino como se cree, si se crean los “antídotos” correspondientes. Recordemos que la “Dutch Desease” no nació en Venezuela, la inventaron por allá por el Mar del Norte, causó sus estragos al principio, pero luego, fue ordenada y puesta en su sitio. Si no fuera así, ningún país petrolero habría desarrollado su capacidad productiva no petrolera. El ejemplo Noruego salta a la vista, pero hay más: México, Chile (con el cobre), Dubai, Kuwait, Azerbaiyán, etc., etc. Son casos que ilustran que la sobrevaluación tiene remedios y no es inevitable. Cuando Uslar utilizó la frase de “Sembrar el Petróleo”, quizás no tenía las herramientas para defender su tesis, en particular en lo monetario, pero sí estaba consciente del peligro, cuestión lo suficientemente importante como para que no fuera una “pistolada” Emeterio.

Ahora reivindico tu llamado, por cierto muy parecido al de Uslar, cuando incitas a Capriles a tomar posición y conciencia, tu llamado decía, a evitar lo inevitable, porque ejemplos sobran en el mundo petrolero de saber organizar la sociedad y el futuro, no a la manera de Chávez, sino bajo la conseja premonitora de Uslar. Ahora tuya y mía.

(1) Hace muchos años atrás compartimos un planteamiento sobre el tema que hoy reivindico, pero que tenía mucho determinismo.

MAXIM ROSS ― EL UNIVERSAL

maximross@cantv.net