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Venezuela y España

04/04/10

Zapatero se juega el prestigio de España, y la posibilidad de ganar en las elecciones

Por: María Teresa Romero

Ayer, 30 de marzo, se cumplieron 165 años de la firma del Tratado de Paz y Reconocimiento de 1845 entre Venezuela y España. Con ese acuerdo nuestro país finalmente recibió el reconocimiento como nación libre y soberana por parte de la Corona española y se iniciaron las relaciones formales entre ambos.

A decir verdad, en tan relativo poco tiempo de historia bilateral, es mucho el camino recorrido no sólo en cuanto al afianzamiento de la amistad hispano-venezolana, sino también en relación al olvido de los odios y rencores heredados de la antigua relación de dominación que existió en los tres siglos en que España actuó como imperio y Venezuela como su súbdita. Es que, como bien afirmó Arturo Úslar Pietri, “la vinculación entre las naciones nunca dejó de existir porque no dependía de sistemas políticos, sino de una totalizante herencia histórica”.

En general, ha sido una trayectoria dinámica y fructífera para ambas naciones. Ello, pese a los numerosos conflictos comerciales y diplomáticos que no han dejado de producirse durante esa andadura de siglo y medio. Este vínculo positivo se vio fortalecido entre 1958 y 1998, cuando en Venezuela existía un sistema democrático. Fueron 40 años de buen entendimiento bilateral.

No obstante, bajo el decenio autocrático de Hugo Chávez, si bien los nexos comerciales continúan activos por razones pragmáticas, los diplomáticos han alcanzado un nivel peligrosamente bajo. En la actualidad se vive el más grave incidente, tras la decisión de la Audiencia Nacional española de dar a conocer indicios de la cooperación venezolana con los grupos terroristas ETA y FARC, y la irresponsable negativa chavista a cooperar con las autoridades.

Que hasta ahora no se haya producido la ruptura bilateral, se debe fundamentalmente a la cuestionada actitud apaciguadora, “estreñida” (Fernando Savater dixit), de Rodríguez Zapatero, con la cual no sólo se juega el prestigio internacional de España, sino la posibilidad de ganar en las próximas elecciones.

mteresa100@hotmail.com

El Universal