Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Venezuela y la participación de los jóvenes en los think tanks

Ya han pasado casi dos semanas desde que se llevaron a cabo las elecciones en Venezuela. Sin embargo, es preciso tener en cuenta el clima bajo el cual deberán coexistir los venezolanos durante los próximos seis años. Sometidos, por cierto, a un régimen que, si bien tiene una fachada democrática, oculta los peores vicios que encajan a la perfección con lo exhibido por cualquier régimen totalitario.

Las últimas elecciones constituyeron un fuerte punto de crítica, no solo por el cuestionamiento otorgado con el significado que Chávez da al concepto ‘democracia’, sino también porque -de aquí en adelante- los venezolanos continuarán viviendo un clima de división y enfrentamiento. Pese a que el presidente resultó electo por tercera vez consecutiva, no debe olvidarse a los seis millones y medio de votantes que se exhiben en franco desacuerdo con las políticas del líder populista desde hace ya catorce años. Este amplio porcentaje de disenso existe, mal que el chavismo no desee reconocerlo.

Se vuelve, pues, vital promulgar lo grandioso de la labor llevada a cabo por la oposición durante estos comicios. ha conseguido armarse bajo un espectro unido, fuerte y consolidado con abultado respaldo en votos. Pero el concepto ‘oposición’ no remite solo a banderías y movimientos políticos, sino que también cabe rescatar la influencia demostrada por los think tanks o centros de pensamiento en este proceso, siempre en pos de la libertad y del cambio para el país, a través del empleo de investigaciones académicas, fomentando nuevas ideas, proyectos y propuestas.

Uno de los think tanks más prestigiosos e influyentes -no solamente de Venezuela sino también de toda América Latina- es el CEDICE (Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad) en http://cedice.org.ve/. Se trata de una asociación civil independiente, constituída por personas que defienden la libertad individual, la iniciativa privada, los derechos de propiedad, un gobierno limitado y la búsqueda de la paz. Principios contundentemente contrarios a los declamados por el chavismo y que su administración ha eliminado y limitado, causando una enorme ruptura institucional, política y económica.

Desde su formidable contribución al avance de la libertad, el CEDICE se encarga -desde hace años, y en medio de un clima hostil- de divulgar los valores democráticos en una Venezuela que pueda, alguna vez, encontrarse rebosante de prosperidad. Y ha sido la juventud la que destaca en la difusión de actividades relativas a los principios democráticos.

A continuación, compartimos lo declarado por Eugenio Guerrero, joven ciudadano venezolano que se desempeña en CEDICE Joven. El nos comenta sobre la faena llevada a cabo por el instituto, al tiempo que gustaría reflejar su perspectiva para lograr el tan ansiado desarrollo en el país.

-¿Qué es CEDICE Joven y qué tipo de ideas promueven?
-Principalmente, CEDICE Joven es una organización juvenil que se desempeña en la discusión y el debate político de las ideas. Somos promotores de la libertad individual, la libre competencia, el mercado sin intervención estatal, la función empresarial, el gobierno limitado y el imperio de la ley.

¿Cuáles es el rol de la juventud venezolana desde CEDICE Joven?
-Los Jóvenes dentro de este hink tank, nos dedicamos a organizar Círculos Bastiat, que son conversatorios que llevamos a cabo junto con ponentes expertos en las distintas áreas de las ciencias sociales. Discutimos temas como: inflación, modelos económicos, Estados de Bienestar, intervencionismo estatal, libre competencia y mercados, Estado de Derecho. También, formación filosófica y económica sobre el liberalismo desde los distintos planteamientos de las escuelas como la Escuela Austríaca, la Escuela de Chicago y la Escuela de Virginia, entre otras. Además, organizamos talleres y foros de discusión relacionados con temas actuales fomentando el pensamiento crítico en la juventud como actividad intelectual.

¿Dónde se concentra su radio de acción?
-Nuestro radio de acción no sólo se centra en foros y talleres; hoy día, tenemos presencia en varios partidos políticos que tienden a ser más liberales, estableciendo los lineamientos para un debate substancial que pueda ayudar a generar el cambio que el país necesita desde la bases y futuras generaciones de funcionarios públicos. Mantenemos el intercambio y posicionamiento de ideas constante en las universidades, redes sociales, y programas de formación.

Desde tu perspectiva, ¿de qué forma crees que es posible para Venezuela alcanzar el progreso y el desarrollo?
-Opino que, para que el país pueda progresar, es necesario erradicar las prácticas mercantilistas que han caracterizado la política económica en nuestro país; suprimir taxativamente el proteccionismo, la barreras al comercio internacional, el exceso de legislación, los controles de cambios, los controles de precios, y así evitar que continúen proliferando monopolios y oligopolios a la sombra del pernicioso Estado de Bienestar. Considero que la mejor manera, el mejor método y forma de organización económica que sería la panacea a los conflictos de la nación es el capitalismo de mercado, la libre competencia educativa para tener mejores ciudadanos moral y éticamente, junto a un Estado de Derecho que garantice las condiciones para que se manifieste el imperio de la ley.

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Claramente, Venezuela necesita un cambio. El actual clima de violencia e inseguridad ha llevado a contabilizar más de 150 mil homicidios en catorce años de ‘democracia’, todo ello acompañado por una economía en ruinas, el crecimiento de la pobreza, la carencia absoluta de transparencia y calidad institucional, la desaparición de cualquier incentivo para la existencia de la iniciativa privada –escenario comprobable, con más de mil quinientas firmas expropiadas-, y una nación movilizada a través del subsidio -‘misiones’ le llaman aquí-. Acaso la variable que más se opone a la verdadera vía para salir de la pobreza, esto es, el fomento de mayor educación, inversión. Promover a la formación de individuos que colaboren con ese crecimiento y bienestar.

Finalmente, Venezuela está deteriorada en el campo económico, y con sus libertades restringidas. Abundan los controles de precios y de cambios, en medio de un crecimiento de precios anual del 31% (es la inflación más alta de la región), y dos tercios del electorado venezolano forma parte de los estratos sociales más bajos. Pero aquí también pugna por sobresalir una porción fundamental que sigue esforzándose para construir un país distinto y que no acepta ser silenciado por el oficialismo.

Durante los próximos seis años -si es que acaso el líder populista cuenta con la salud suficiente como para concluir semejante período electoral y no efectúa un cambio de sus políticas-, Venezuela recibirá otra vasta dosis de chavismo, situación que repercutirá considerablemente no solo en América Latina, sino también en otras naciones del globo. La tarea será ardua, pero será preciso persuadir a los ciudadanos para que comprendan que no necesariamente deben vivir del Estado. Este concepto termina, a la larga, convirtiéndose en una auténtica abstracción pues, en los hechos, la persona vive de lo aportado por los contribuyentes. Es que el Estado jamás genera riqueza y no está en condiciones reales de otorgar dinero o beneficios sin antes haberlos tomado de otro sector.

A los jóvenes de Venezuela les corresponde continuar promoviendo la defensa de la libertad, abogar por alcanzar un cambio en el rumbo del país, formar parte del verdadero progreso y continuar difundiendo ese mensaje de esperanza, tan necesitado hoy en día.

Antonella Salomón Marty | El Ojo Digital Internacionales

Fuente: El Ojo Digital