Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad
"...La única forma de cambiar el curso de la sociedad
será cambiando las ideas" - Friedrich Hayek
"Una sociedad que priorice la igualdad por sobre la libertad no obtendrá ninguna de las dos cosas. Una sociedad que priorice la libertad por sobre la igualdad obtendrá un alto grado de ambas" - Milton Friedman
Entrevista por Isabel Pereira, ganadora del tercer lugar del concurso “Caminos de la Libertad” en TV Azteca

México, D. F., 14 de diciembre de 2011.

Isabel Pereira es socióloga, tiene estudios de posgrado en Francia, actualmente es coordinadora de Políticas Públicas de ‘CEDICE Libertad’, el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico en Venezuela. Es la creadora de una campaña que enfureció al Presidente Hugo Chávez, llamada “Por un país de propietarios”. Ella participó en el Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad con un ensayo titulado “La clase media en defensa de la libertad” y obtuvo el tercer lugar.

SERGIO SARMIENTO: Hola amigos, qué tal, sean ustedes bienvenidos a La Entrevista. Hoy se encuentra con nosotros Isabel Pereira, ella obtuvo el tercer lugar en el Concurso de Ensayos Caminos de la Libertad 2011.

Isabel Pereira es socióloga, tiene estudios de posgrado en Francia, actualmente es coordinadora de Políticas Públicas de ‘CEDICE Libertad’, el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico en Venezuela. Es la creadora de una campaña que enfureció al Presidente Hugo Chávez, llamada “Por un país de propietarios”. Ella participó en el Concurso de Ensayo Caminos de la Libertad con un ensayo titulado “La clase media en defensa de la libertad” y obtuvo el tercer lugar.

Isabel Pereira, gracias por estar con nosotros.

ISABEL PEREIRA: Gracias por la invitación.

SERGIO SARMIENTO: ¿Por qué es tan importante la clase media para conquistar la libertad?

ISABEL PEREIRA: Bueno, porque la clase media podríamos decir que es el gran milagro. ¿Y por qué es el gran milagro? Porque todos los vaticinios y todas las distintas teorías hablaban de que algo así como que la humanidad iba hacia un enfrentamiento irremediable entre aquéllos que acumulaban, aquéllos que se enriquecían y los que se empobrecían. Y resulta que no ha sido así, que en todo el desarrollo histórico de la humanidad se ha ido gestando toda esta clase o estos nuevos grupos sociales que son los verdaderos beneficiarios, porque muchos de ellos provienen de los sectores más pobres. O sea, la clase media son ex pobres, no son ex ricos. Entonces esta gente es la portadora de las ideas de libertad porque ellos han podido progresar y avanzar en la vida por todas las posibilidades y oportunidades que les ha abierto la sociedad capitalista y la democracia.

SERGIO SARMIENTO: Ahora hemos visto países como Venezuela, en donde el Presidente Hugo Chávez ha tratado de acabar con la clase media. ¿No es así?

ISABEL PEREIRA: Sí, pero su gran enemigo, y quien lo está derrotando, es la clase media, son todos aquellos sectores que han logrado educarse, aquellas personas que han desarrollado empresas pequeñas, medianas, grandes, o sea, toda la gente que ha visto que su ascenso social, su ascenso económico está basado en las oportunidades y posibilidades que le abría la democracia, la libertad de oportunidades y las reglas del juego favorables para el desarrollo económico. Entonces éste ha sido el gran enemigo de Chávez, y lo que ha sido quizás una de las cosas más interesantes, los grandes opositores y los que han detenido la destrucción de la propiedad en Venezuela han sido los trabajadores, trabajadores de empresas que se consideran trabajadores bien remunerados, con protección social.

SERGIO SARMIENTO: Trabajadores de clase media finalmente.

ISABEL PEREIRA: Trabajadores que ya dejan de ser pobres porque son gente que tienen seguridad social, tienen muchas bonificaciones extrasalariales, tienen salarios que les permiten vivir bien, tienen posibilidades de acceso a construir una vivienda. Estos trabajadores cuando ven que el gobierno intenta estatizar las empresas ellos se convierten en los grandes opositores del gobierno, al punto que el propio Chávez ha salido hablando en televisión diciendo: pero yo no logro entender cómo los trabajadores son los que están parando las estatizaciones. Entonces, claro, los trabajadores se oponen porque ellos están defendiendo su vida.

SERGIO SARMIENTO: Sí, porque saben que la empresa estatal finalmente lo que va a hacer es ir a la quiebra.

ISABEL PEREIRA: Bueno, porque la experiencia que ha habido en Venezuela −que yo creo que eso debería servir para toda América Latina− es que todas las empresas estatizadas en Venezuela que han pasado a manos del Estado han fracasado. Se destruye la capacidad productiva, bajan los rendimientos, baja la productividad, los trabajadores pierden los beneficios. Una de las cosas que más les duele a los trabajadores es tener protección en salud, o sea, tener eso que llaman pólizas de hospitalización, cirugías, eso lo pierden inmediatamente. Entonces les dicen a los trabajadores: no, pero recurre a los servicios públicos, de muy mala calidad. Los trabajadores han ido en un proceso quizás lento, pero muy fuerte, de tomar conciencia y por eso es que hoy podríamos decir que la mayoría de los venezolanos, al margen de todas las trampas y fraudes electorales, está en contra del gobierno actual.

SERGIO SARMIENTO: Usted se refiere a unos “mitos victimizadores”. ¿Qué son los “mitos victimizadores”?

ISABEL PEREIRA: Los “mitos victimizadores” son todas aquellas cosas o creencias que hemos tenido nosotros en la cabeza desde que somos niños en estos países, donde nosotros pensamos que en épocas muy antiguas, quizás precolombinas, vivíamos en el paraíso, donde todo era las calles de oro, donde no había hambre ni miseria, donde era la felicidad, el estado de la eterna felicidad, perfecta felicidad, donde las necesidades no existían. Y que de repente apareció un colonizador, un guerrero que acabó con ese paraíso, que es el mito de El Dorado. Entonces el mito de El Dorado tiene unas descripciones fantásticas, que son las calles de oro, los palacios de piedras preciosas, donde estaba la población, donde no había miseria. Y eso no es así, eso no ha sido así. Esa mitología, esa creencia se ha apoderado mucho de nosotros al pensar que somos una sociedad de despojados. Entonces como somos despojados lo que tenemos que esperar es que nos devuelvan lo que nos quitaron. La necesidad de construir, de crear, de ser innovadores, de inventar nueva vida, queda pospuesta a ese gran arreglo histórico que algunos sueñan que vendrá algún día, donde nos van a devolver las piedras preciosas, el oro, las maravillas que nos han robado. Y eso es mentira. Eso es paralizante para el ser humano, porque la vida es una posibilidad de crear, usted puede dejarla de lado pero la posibilidad de crear está ahí.

SERGIO SARMIENTO: ¿Cuál era el propósito, cuáles eran los elementos de esta campaña “Por un país de propietarios”? Me llama mucho la atención.

ISABEL PEREIRA: Esta campaña, que ha sido quizás una de las campañas más exitosas que se han desarrollado en Venezuela en todo este ínterin político, el gran objetivo, nosotros partimos de la idea, cuando comienzan los procesos de estatizaciones, de amenazas del gobierno a la propiedad privada, porque sin duda alguna el gran objetivo del gobierno de Hugo Chávez es terminar con la propiedad privada, tan es así que toda la batería de leyes que ha hecho aprobar por esa Asamblea complaciente que tiene han sido leyes que van poco a poco destruyendo la posibilidad de ser propietario, o sea, que el venezolano deje de soñar, porque según él eso es muestra de egoísmo personal. Usted no tiene que ser propietario de nada, la propiedad es social. Entonces nosotros partimos de la idea, la primera pregunta que nos hicimos es qué pensará la gente, los venezolanos qué piensan de eso. La gran sorpresa fue que frente al tema de la propiedad no había divisiones ni polarizaciones, la gente cree firmemente en la propiedad, porque es como el gran objetivo en la vida: yo quiero hacer un patrimonio para mis hijos, te dice el trabajador más humilde, yo trabajo y vengo todos los días al trabajo porque quiero crear algo, una pequeña empresa, o hacer una casa, o progresar, porque quiero que mis hijos vivan mejor que yo. Entonces lo que encontramos en el fondo del corazón de la gente era que el tema de la propiedad era una cosa intocable. Tan es así que cuando las campañas de estatización de Chávez, que son periódicas, porque eso es como una necesidad ideológica que él tiene de acabar con la propiedad, pero que ellos saben perfectamente que cuando arremeten pierden popularidad, entonces lo dosifican en el tiempo. Hay periodos en donde arremeten contra empresas, ocupan empresas, tratan de ocupar residencias, viviendas, etcétera, pero eso los afecta directamente sobre la política. Entonces frente a eso nosotros diseñamos esta campaña de “País de propietarios”, que logró yo diría una de esas cosas maravillosas que ocurren, unir a todo el país.

SERGIO SARMIENTO: Señala que hay una regla a lo largo de la historia latinoamericana, que es convertir necesidades en derechos. ¿A qué se refiere?

ISABEL PEREIRA: Eso ha sido una de las grandes mentiras, diría yo, de los grandes engaños que nosotros mismos lo inculcamos, lo transferimos a las distintas generaciones, es como una sociedad de personas sin deberes, o sea, sin la conciencia de que a lo que tenemos posibilidad de acceder es a aquello en lo cual nosotros nos esforzamos por crear, por construir, que todo tiene un costo. Entonces esa cuestión de que usted tiene derecho a la vivienda, tiene derecho a la salud, tiene derecho a la educación, entonces nos dicen, bueno, ¿y de dónde viene eso? Eso es automático, o sea, que pongas en tu Constitución de tu país que la población tiene derechos, y al ser derechos humanos son inalienables. Entonces tú dices derecho a la educación, y el gran esfuerzo que tenemos que hacer para construir una educación de primera, que le dé respuesta a la necesidad que hay de que la gente crezca, se desarrolle y se forme, y la necesidad que hay de invertir y hacer grandes inversiones para que se puedan construir viviendas, urbanizaciones, barrios, donde la gente tenga casas sanas, donde pueda vivir bien. El creer esos derechos automáticos oscurece la posibilidad de que la gente se esfuerce, de que piense que la vida hay que hacerla, hay que crearla, hay que esforzarse. O sea, nada viene del cielo, nada es automático. Un Estado puede querer o puede tener la intención de regalarle casa a todo el mundo, ¿pero podrá hacerlo? Y eso es el gran engaño, porque ésa ha sido una de las muletillas que ha usado este gobierno: yo garantizo que todos los venezolanos tendrán una vivienda. Bueno, ése es uno de sus grandes fracasos, porque eso es imposible.

SERGIO SARMIENTO: Y más si se destruyen los incentivos para construir vivienda.

ISABEL PEREIRA: Totales. En Venezuela ocurrió algo muy interesante desde el punto de vista digamos mediático, que es el hecho de que el gobierno registra uno de los grandes fracasos históricos en la promoción y construcción de viviendas. En diez años no ha logrado construir más de 300 mil viviendas, cuando en los gobiernos anteriores se construían más de 100 mil viviendas por año. Entonces lo que hizo el gobierno fue acusar a los constructores privados, que habían tenido demoras en las entregas por la ausencia de materias primas, de estafadores. El plano lo ocuparon los constructores privados que estaban construyendo vivienda, pero que tenían problemas porque las regulaciones del Estado son terribles. La situación pasó de un gobierno que no ha logrado crear posibilidades para que la gente acceda a la vivienda, a enjuiciar a un grupo estafador, que eran los que sí realmente estaban construyendo. Ése tipo de cosas ha pasado en Venezuela, que es todo lo que viene de la confusión, o sea, la Constitución venezolana tiene como 300 derechos y como cuatro deberes. Nosotros somos gente que nacimos con todos los derechos, nacimos en el paraíso, pero la realidad es amarga, porque la realidad es otra totalmente.

SERGIO SARMIENTO: Algunos personajes de la izquierda nos dicen que los pueblos originales de América no eran pueblos que les gustara el mercado, que se acogieran al mercado, que vivían en sociedades en las que no había propiamente mercado, había propiedad colectiva, propiedad comunal. ¿Qué dicen ustedes, cómo ve usted esta situación, realmente somos los latinoamericanos, particularmente los pueblos indígenas, tan reacios al mercado?

ISABEL PEREIRA: Bueno, de la información y del conocimiento histórico que tenemos, si algunos pueblos son comerciantes son pueblos indígenas que aún conservan sus tradiciones. Ahí los vemos mucho en el Ecuador, donde vemos un grupo, en Venezuela, en la zona de Maracaibo, donde están grupos indígenas, esos señores son grandes comerciantes. Porque ellos vivían de ese mercantilismo, de ese intercambio, o sea, ésa era la manera como sobrevivían, no había ningún gran protector que se adueñara de la construcción, de la producción, del comercio, eran ellos con su trabajo cotidiano. Entonces éstas son parte de las leyendas que nosotros creemos. Incluso se han hecho cosas terribles en ese nombre. En Venezuela una zona, que era de productores de caña de azúcar, entraron gentes promotoras del gobierno a decirle a los campesinos que todo empresario que existiera ahí era una persona que se había apropiado indebidamente de las tierras, porque eran propiedades comuneras, entonces expropiaron a todos las empresas que existían en la zona y le entregaron la tierra en pequeños lotes a los campesinos. Hoy ésa es una de las zonas más miserables que hay en Venezuela, porque los campesinos se vieron con un pedacito de tierra, sin tener ninguna posibilidad de ponerla a producir, sin tener recursos para hacerlo, sin tener el conocimiento para dirigir, o sea, para producir algo que pudieran vender en el mercado. Entonces se constituyó en una de las zonas, se llama el municipio Veroes en el estado de Yaracuy en Venezuela, y hoy es una cosa que es lamentable, porque la gente hoy depende de un subsidio gubernamental, de algo que llaman “bolsas de comida”.

SERGIO SARMIENTO: ¿Cuál es la solución para un país como Venezuela, qué tiene que hacer el venezolano y qué tanto ha logrado toda esta gama de políticas de Hugo Chávez combatir la pobreza, que era lo que él decía que iba a hacer?

ISABEL PEREIRA: Bueno, ésa es una de las grandes mentiras. Una de las grandes farsas del gobierno es asumir que ellos han sido los defensores de los pobres y de que ellos garantizan los derechos sociales. Pero cuando se examina a fondo qué es lo que hay detrás de esto, es un Estado petrolero rentista. Entonces lo que sí ha tenido el gobierno es capacidad de repartir discrecionalmente en momentos electorales, pero en los casos, pongamos el caso de la educación, de la salud, el gobierno prácticamente ha destruido esos sistemas y los ha intentado sustituir por formas muy precarias de atención social basadas fundamentalmente en acuerdos con Cuba. Entonces se traen lotes contingentes de médicos cubanos y les construyen una especie de casuchas, y abandonan totalmente los hospitales y los sistemas ambulatorios. Hoy en Venezuela la salud está en crisis. En la educación han pretendido hacer lo mismo, con un conjunto de misiones, que son educación de tercera. ¿Nosotros qué planteamos? Que la educación tiene que ser de primera para todo el mundo, que no puede haber un gasto fiscal totalmente enfocado en políticas para pobres, porque eso lo que hace es aumentar las brechas entre pobres y no pobres. Mientras en América Latina uno ve que la tendencia es hacia disminuir las brechas entre los sectores sociales, en Venezuela toda esa gran inversión −porque hay que decir que el gobierno de Hugo Chávez ha tenido los mayores recursos por los precios tan elevados del petróleo− los recursos fiscales en la parte social se han destinado a aumentar la brecha social, a separar a los pobres del resto de la sociedad. Claro, ya hoy la gente tiene otro criterio, sabe que ése no es el camino, que por esa vía no vamos para ningún lado, que los problemas no se resuelven, que el que le entreguen una bolsa de comida no le resuelve su problema de ingreso ni de salario, ni de empleo. Entonces yo creo que las cosas han ido variando y hoy la oposición es mayoría por la constatación de un gran fracaso que se ha tenido en ese ensayo de socialismo que ha intentado hacer Venezuela.

SERGIO SARMIENTO: ¿Se mantiene realmente la popularidad de Hugo Chávez, y cómo se mantiene, cómo hace para mantener esta estabilidad política, ganar elección tras elección, a pesar de todos los problemas que ha tenido su gobierno?

ISABEL PEREIRA: Bueno, él no ha ganado elección tras elección, las últimas elecciones las ha perdido, la elección para elegir a los congresantes a la Asamblea Nacional la perdió, nosotros obtuvimos el 52 por ciento y ellos el 48, pero ellos hicieron una maniobra electoral, que era darle más peso a las zonas más pequeñas. Entonces una zona pequeña podía tener diez diputados y una gran ciudad, donde habitan millones de personas, tenía una representación menor. Entonces, aún teniendo nosotros la mayoría en los cómputos finales, vimos que ellos quedaron con 30 diputados más que nosotros, aún siendo minoría.

SERGIO SARMIENTO: Eso es un fraude electoral en realidad.

ISABEL PEREIRA: Un fraude total. Pero era: o vas a elecciones o no vas. Ya nosotros sabíamos que teníamos que dar la pelea en cualquiera que fueran las condiciones.

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué van a hacer las oposiciones en el 2012? Porque las reglas están amañadas, hace poco María Corina fue víctima de un ataque, que es una de las principales dirigentes de la oposición. Leopoldo López ha sido considerado como no elegible, ha sido descartado de sus derechos para ser electo, y a pesar de que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dice que se le tienen que restituir sus derechos, el gobierno ha dicho que no lo va a hacer. ¿De todas formas van ustedes a presentar candidatos en la oposición?

ISABEL PEREIRA: La pelea sigue y adelante, tenemos que presentar los candidatos porque somos mayoría. Ya sabemos lo que pasó en un principio, quizá fue que en Venezuela no había la tradición de combatir con una dictadura de este tipo, que son dictaduras de otro corte, porque ésta no es la dictadura convencional, ésta es una dictadura que se hace con base a leyes. Para cada situación promueven y aprueban una ley. Ha sido una pelea muy difícil, ha sido un aprendizaje político muy grande, o sea, cómo combatir a un presidente que tiene al lado a la Corte Suprema de Justicia y tiene a la Asamblea Nacional, que tiene a la Fiscal General de la República de su lado, cómo combatir a una persona con ese poder, que tiene totalmente controladas a las fuerzas armadas. Sin embargo, a pesar de todo ese poder sin límites, Venezuela cada vez menos sigue apoyando a Hugo Chávez. Él es popular, la popularidad de Chávez es el tipo de popularidad carismática que han tenido algunos de esos grandes líderes en la historia, como lloraron los rusos cuando murió Stalin, su “padrecito”, o cuando lloraron cuando murió Mussolini, como han llorado a esos grandes dictadores que desarrollan una relación afectiva con los pueblos. Porque la relación de él se basa en una permanente oferta de que yo les voy a regalar, esto yo se los voy a dar, yo decidí darle esto a esta gente. Es como que si él maneja la hacienda nacional como si fuera su hacienda propia, entonces él decide en televisión: yo les voy a regalar casas, yo les voy a dar vehículos ahora a mitad de precio, les voy a regalar electrodomésticos. Y trae de China barcos y barcos cargados de cocinas, neveras, lavadoras, y comienzan a repartirlo en las calles. Esto es una cosa insólita. Y todo eso lo está haciendo con los recursos petroleros. Entonces esto ha sido, digamos, esto más la relación afectiva que él ha tenido con la gente de presentarse. Yo creo que Chávez para muchas familias o personas es el padre o es el marido que no tuvo la familia, la mujer, o sea es toda esa figura cargada de emociones. Pero cada día éstas son cosas que necesaria y obligatoriamente, sin ninguna otra salida, la gente va viendo qué es lo que ocurre, qué respuesta real me da, verdaderamente está interesado en mí o no, que ésa es la pregunta que se hacen en el sector popular, ¿pero verdaderamente me han respondido, me han resuelto mis necesidades? Hoy la salud para mí es un problema mucho mayor, la educación es de muy mala calidad, no hay transporte, no hay empleos, ¿me basta con los subsidios que me da el gobierno, para lo cual yo tengo que someterme a lo que me diga el partido del gobierno? Ésa es la situación, sigue siendo un hombre popular, pero nosotros ya vimos que aún no teniendo un candidato ya definido, porque vamos a unas elecciones primarias, ya estamos parejos. O sea, que cuando tengamos un candidato ya electo en febrero yo creo que podemos fácilmente, o no fácilmente, con mucho esfuerzo, sobremontar esa popularidad de Chávez que ahorita está montada sobre arena, podríamos decir.

SERGIO SARMIENTO: ¿Qué pasa con los jóvenes, estos jóvenes que se han educado, que no han conocido en muchos casos a otro presidente, a otro dirigente que Hugo Chávez, qué tanto se han convertido en simples seguidores de Hugo Chávez, como ha pasado con buena parte de la juventud en la Cuba de Fidel Castro, qué tanto mantienen una posición crítica?

ISABEL PEREIRA: Yo diría que son una de las experiencias más interesantes, porque eso es como ellos, los estudiantes venezolanos, la mayoría de los jóvenes venezolanos, ellos son como hijos de la democracia, y aunque el régimen con toda su fuerza, con todos sus recursos, con la apropiación de los medios de comunicación, porque hay que decir que en Venezuela solamente tenemos un canal, que es Globovisión, por el cual podemos hablar, y otros canales que nos dan algunas oportunidades de intervenir y comunicarnos con el pueblo, pero en general las redes de medios de comunicación que están en manos de Chávez es impresionante, casi todos, diríamos que la oposición tiene acceso al 10 por ciento. Entonces el ejemplo de lo que ha sido la juventud venezolana es una cosa de tomar en cuenta, porque ahí lo que se ve son las raíces sembradas en la democracia, de gente que cree en la libertad. Venezuela es un país que tuvo muchas posibilidades, tuvo un gran programa de becas, que se llama el Programa de Becas Mariscal de Ayacucho, que permitió que miles de venezolanos salieran a las mejores universidades del mundo, que son los padres de estos jóvenes. Son gente que se forma en países libres, en la democracia occidental, que saben lo que es la posibilidad de opinar, de criticar, de tener opiniones propias, de plantear cosas. En los hogares venezolanos se ha dado este gran milagro, esto unido a las universidades venezolanas, a los profesores venezolanos, que han sido los que han mantenido la democracia venezolana. Ellos han logrado transmitir o que estos jóvenes sean la encarnación de la aspiración de una nueva democracia. Recientemente ocurrió en Venezuela un debate entre todos los candidatos de la oposición y este debate fue organizado por estudiantes. Cada una de las grandes universidades nacionales fue invitada y las preguntas fueron formuladas por las universidades de las distintas regiones del país. Ellos sentaron a todos los candidatos y les fueron preguntando qué piensa usted del problema de la inseguridad, qué piensa usted del problema del empleo, qué piensa usted de la economía, qué va a hacer usted con la inseguridad y con la pobreza. Y son los estudiantes venezolanos, que aparentemente debían ser gente al estilo cubano, totalmente ideologizados, los que han arremetido y que dicen y lo pregonan: si tuviera que escoger volviera a nacer en Venezuela y vamos a construir la nueva democracia. Yo creo que eso es lo que tiene Venezuela enfrente. Hay muchos aprendizajes muy buenos del fracaso que ha significado tratar de imponer el socialismo ya totalmente derrotado en todo el mundo, la posibilidad de insurgir como una democracia de más calidad, que eso es lo que queremos nosotros ahorita en Venezuela, una democracia donde se respete al individuo, donde haya relaciones de confianza, donde haya solidaridad con los más pobres, pero donde sobre todo haya mucha libertad, libertad para emprender, para crear, para innovar, todas esas cosas que son las que pueden hacer un mundo distinto.

SERGIO SARMIENTO: ¿Se mantiene una aspiración de llegar a la clase media entre las clases pobres de Venezuela?

ISABEL PEREIRA: Es que esto ha sido una de las grandes válvulas que ha permitido que el poder totalitario de Chávez no aplaste a la sociedad venezolana. La gente en Venezuela siempre ha sabido que tiene la posibilidad de crecer, o sea, que tiene la posibilidad de ascender. Usted encuentra muchas veces a un presidente de una empresa y él le cuenta su historia: bueno, yo vengo de vivir y crecí en el barrio tal, un barrio pobre, mis padres eran trabajadores, con un salario muy bajo, sin embargo, yo pude ir a la universidad, yo me gradué por mis calificaciones pude especializarme y ahora he llegado a esto. Esos son casos muy frecuentes en Venezuela. El ascenso social, la posibilidad de ascenso social era una cuestión abierta, era posible para cualquier familia humilde llevar a su hijo a la universidad. Es más, la gente decía: yo estoy trabajando porque tengo un hijo que va a ser ingeniero y otro que va a ser economista, y otro que va a ser médico. Y eso fue un fenómeno de ascenso que en Venezuela se dio con mucha fuerza. Muchos incluso de los presidentes venezolanos venían con esa extracción popular y que lograron, por el esfuerzo y por las posibilidades y libertades que había de ascender. Claro, yo creo que en la nueva democracia, la que vamos a construir hacia adelante, con algunas cosas que estamos planteando, Sergio, no sé si habrá tiempo de explicártelas, nosotros estamos hablando de una sociedad que se base en un modelo de capitalismo popular, donde el capitalismo que ha sido la gran maquinaria productora de bienes y servicios se convierta ahora en la gran maquinaria de ascenso social, donde se combinen la fuerza económica del capitalismo y el respeto al individuo, con las posibilidades de que sean los sectores populares, la gente más pobre, la que verdaderamente se beneficie y sea el protagonista de ese desarrollo.

SERGIO SARMIENTO: Isabel Pereira, ¿hay esperanzas para las clases medias en Venezuela?

ISABEL PEREIRA: Hay esperanza para las clases medias porque las clases medias son la gente que viene de los sectores pobres. Y en Venezuela el ascenso social fue muy grande. Con esta idea nueva que estamos planteando −del capitalismo popular− lo que queremos es que la gente sepa que es posible crecer, que los ajustes no tienen que hacerse hacia abajo sino hacia arriba, que se puede progresar, que la educación tiene que convertirse en un instrumento para lograr desarrollo y libertad, que la solidaridad de los gobiernos tiene que ser estricta, clara y totalmente focalizada en crearle oportunidades a los que menos tienen. Las oportunidades para la clase media en América Latina y en Venezuela están totalmente abiertas y yo creo que ésa es la esperanza que tenemos de cambiar hacia unas mejores democracias.

SERGIO SARMIENTO: Isabel Pereira, gracias por esta conversación. Y a usted, amigo televidente, que hace posible este programa, se lo agradezco también. Eso es todo por hoy, pero no se le olvide, nos vemos la próxima.

TV Azteca