A medida que el virus SARS-Cov-2 se extiende por el territorio latinoamericano, los Estados van invadiendo los ámbitos paralizados por un hecho incierto que está provocando un shock de oferta y de demanda en la economía a nivel mundial, un virus que nos sumió en la incertidumbre y desequilibra inicialmente los ámbitos fiscales.

La crisis por COVID-19 no sólo ha provocado muerte y confinamiento, ha paralizado la economía mundial, ha debilitado el comercio internacional y está dando un duro golpe a las libertades económicas de muchos países, especialmente a los que ya estaban en una situación de vulnerabilidad con respecto al libre mercado, siendo el caso más grave sin duda Venezuela.

El siguiente cuadro resume las principales medidas fiscales que han decretado los Estados latinoamericanos desde marzo hasta la actualidad y las proyecciones de impacto en el déficit fiscal.

En el caso de Venezuela, a diferencia del resto de países latinoamericanos, que tratan de proteger el empleo protegiendo a las empresas privadas, el régimen de Maduro trasladó el costo de la pandemia por Covid-19 a las pocas empresas productivas que quedan en el país, incluso ha amenazado a las empresas más importantes de expropiarlas por razones de interés público.

Destaca en Venezuela que la mayor parte de las medidas decretadas incide en relaciones entre privados, a saber:

a) se suspendió el pago de alquileres de locales comerciales y residenciales;

b) se prohibieron despidos de trabajadores por parte de las empresas privadas;

c) se ordena a las instituciones financieras conceder créditos con condiciones especiales a sectores económicos estratégicos y se la obliga a restructurar sus préstamos; y

d) además, se incrementó por decreto el sueldo mínimo.

En promedio, se estima que la mayor parte de los países latinoamericanos tendrían un déficit fiscal que se encuentra por encima del 5% del PIB, pero debajo de 10%, con tasas de contracción económica entre -2% y 7%. En el caso de Venezuela, la contracción económica podría superar los 30 puntos porcentuales negativos y un porcentaje de déficit fiscal que superaría también los 30 puntos porcentuales, de acuerdo a estimaciones del PNUD, a pesar de ser el país con menor esfuerzo fiscal por parte del Estado.

Elaborado por:
Econ. Karelys Abarca, investigadora OGP-Cedice Libertad
Diseño infografía: Giannina Raffo