Descripción del proyecto

El manejo del Corona Virus consolida el totalitarismo y el miedo a la libertad

En Caracas, las medidas de confinamiento se adoptan pocos días después de nutridas manifestaciones en contra del Gobierno. La gestión del coronavirus ha sido sumamente oportuna para desarmar estas movilizaciones sociales. De modo sorprendente, con mansedumbre, se ha aceptado un aislamiento que destruye la integración social. El desperdicio es enorme. Se cierran opciones de educación, trabajo y entretenimiento. Los trabajadores independientes, quienes se desempeñan en la economía informal y los ancianos ven limitado su acceso a generar ingresos. En Colombia, los mayores de 70 años han sido restringidos a salir de casa (los que la tengan) apenas para realizar compras de emergencia, ir al banco o acudir a servicios de salud, olvidándose que muchos siguen trabajando – en ese país, apenas el 30% de la población mayor de 60 años tendría acceso a pensiones de jubilación, según una publicación del año 2015.

Las medidas adoptadas no van hacia reforzar el acceso a la salud, ni a proteger al personal médico y de enfermería. Por el contrario, se habla de reducir tasas de interés, inyectar dinero a la economía mediante monetización del déficit fiscal y bajar impuestos. El gasto público tiene todos los pretextos para crecer. Los ganadores son inversionistas y capitales amigos de los Gobiernos. Mientras tanto, los emprendedores más frágiles ven sus negocios vacíos, se ha destruido el turismo, que es clave para muchas naciones (la temporada de Semana Santa está acabada) y nadie habla de cómo ayudar a los ciudadanos de menores ingresos. Las iglesias se quedan vacías por decreto y los supermercados están llenos, para quien tiene cómo comprar. El gasto irreflexivo y el exceso en inventarios domésticos son la norma. Es un desperdicio injusto.

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Carlos Goedder
Economista, master en mercadeo y finanzas internacionales
Senior Fellow, Cedice Libertad
carlosurgente@yahoo.es