Descripción del proyecto

ogp_inv_portada8

Gasto público en el sector del agua potable y saneamiento

 

El presente trabajo realizado por el ingeniero civil José Antonio Mendible, junto a los colaboradores Ing. Belkis Echenique, Geog. Ada Flores e Ing. Ángela González; para el Observatorio de Gasto Público de Cedice-Libertad, revisa las transformaciones institucionales del sector agua potable y saneamiento en lo que va del siglo XXI en Venezuela, los recursos financieros destinados para atender las demandas de la población y la sustentabilidad de este servicio en el futuro mediato.

¿Por qué tantos venezolanos padecen por no tener un buen servicio de agua?

El agua es elemento esencial para la vida en el planeta y naturalmente para el ser humano. De ahí la importancia de cuidar este recurso y de lograr el suministro adecuado de este indispensable servicio para las sociedades humanas, por su determinante incidencia en su evolución y desempeño.

En septiembre de 2015 y tras la evaluación del cumplimiento de los Objetivos del Desarrollo del Milenio, la Asamblea General de la ONU adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, para fortalecer la paz y la justicia. La Agenda 2030 plantea 17 objetivos con 169 metas de carácter multidimensional, considerando aspectos económicos, sociales y ambientales; con el compromiso de atender las necesidades de los más pobres y las poblaciones vulnerables.

El acceso a agua potable y el saneamiento es considerado un derecho humano por las Naciones Unidas, por lo que hacerlo efectivo, además de obligante, permite el cumplimiento de uno de los objetivos propuestos. Lograr un suministro apropiado de agua es fundamental para una vida sana. Esto es aún más importante en espacios urbanos, donde la densidad poblacional exige de niveles de saneamiento que permitan mayores niveles de salubridad ambiental.

Tres elementos deben estar presentes a la hora de revisar el servicio de agua potable y saneamiento: su cobertura, la continuidad del servicio y la calidad del mismo. Naturalmente un análisis adecuado no estaría completo si no se considerasen las inversiones realizadas en el sector y la eficiencia del manejo de los recursos financieros utilizados.

Sary Levy Carciente, Coordinadora Observatorio Gasto Público