Con el objetivo de hacerle seguimiento a la evolución de la macroeconomía venezolana y de evidenciar su relevante vínculo con el gasto público, el Observatorio de Gasto Público de Cedice Libertad desarrolla los Reportes Macro-OGP, ofreciendo a la ciudadanía e influenciadores clave información valiosa y permitiéndole el monitoreo de estos indicadores.

Asimismo ello permite a los usuarios medir el impacto de las decisiones de política económica en particular en el ámbito socio-económico, fortaleciendo una ciudadanía libre y responsable. A continuación, se describe el comportamiento de diversos indicadores macroeconómicos en el mes

MARZO DE 2024

DESCARGAR INFORME

Fecha de publicación: 9 de julio de 2025

1. Variación trimestral del PIB

Venezuela experimentó un crecimiento limitado entre 2021 y 2025, un periodo caracterizado por un escaso incremento de la actividad productiva. Este avance fue insuficiente para dinamizar los ingresos y generar oportunidades de desarrollo y progreso para los ciudadanos. El entorno económico de esos años estuvo marcado por la inestabilidad política, el malestar social, una alta presión fiscal a las empresas, y políticas económicas contractivas. Además, se observaron periodos de estabilidad de precios y cambiaria seguidos de volatilidad. A esto se sumó la influencia de las sanciones internacionales, que alternaron entre etapas de rigidez y relativa flexibilización.

Sin embargo, en el segundo trimestre de 2025, Venezuela registró una contracción del 2,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta disminución de la actividad económica se vincula a factores políticos internos y a elementos externos. Entre estos últimos destacan la eliminación de la flexibilización de sanciones de Estados Unidos a PDVSA por incumplimiento político del respeto a los resultados electorales del 28J, la salida de Chevron de la industria petrolera nacional y la reducción de los ingresos por exportaciones de crudo, y el descenso de los precios del petróleo en los mercados mundiales.

Se prevé que la producción petrolera comience a disminuir a finales de 2025 y principios de 2026. Si esta caída se combina con un descenso en los precios del petróleo, la economía venezolana podría entrar en una nueva fase recesiva de mayor profundidad.

Gráfico N°1: Variación trimestral del PIB

Fuente: BCV, hasta I trimestre de 2019, y Albusdata

2. Variación anualizada del PIB

Al analizar el Producto Interno Bruto (PIB) anualizado, es decir, la suma de los últimos cuatro trimestres, se observa una variación de 1,2%. A pesar de este crecimiento, es evidente una desaceleración respecto a periodos anteriores, e insuficiente para atender las necesidades acumuladas de la población. La contracción del segundo trimestre de 2025 no impidió que el PIB anualizado mantuviera su senda positiva gracias al crecimiento de los trimestres precedentes.

En este contexto, el futuro de Venezuela se presenta complejo. De no haber cambios sustanciales en la estabilidad política interna, ni resolverse las presiones internacionales de las sanciones, y considerando la volatilidad del mercado petrolero mundial, es altamente probable que persista la disminución de los ingresos del país. Esto se traducirá en una menor capacidad de maniobra para el Gobierno venezolano y en una menor disponibilidad de divisas en el mercado cambiario, prolongando la constante depreciación de la moneda nacional. La calidad de vida de los ciudadanos, ya afectada por la naturaleza del modelo y por recesiones anteriores, se enfrenta nuevamente a una etapa de incertidumbre y expectativas negativas para lo que resta de 2025.

Gráfico N°2: Variación anualizada del PIB

Fuente: BCV, hasta I trimestre de 2019, y Albusdata.

3. Variación de los principales componentes de la demanda agregada

Los componentes de la demanda agregada mostraron variaciones negativas en el segundo trimestre de 2025. La Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF) fue el componente de la economía interna que más se contrajo, con un 3,2%. En periodos de inestabilidad, incertidumbre y expectativas de menor consumo, las empresas suelen adoptar una posición de mayor austeridad. Por su parte, el gasto en consumo público disminuyó un 2,9%, mientras que el consumo privado, el componente de mayor peso de la demanda agregada, registró una caída del 2,5%. En el sector externo, las exportaciones retrocedieron un 3%, y las importaciones lo hicieron en un 3,2%.

Al analizar la demanda agregada anualizada (la suma de los últimos cuatro trimestres), el gasto público creció un 1,1%, y el consumo privado reportó una variación del 1%. La FBKF mostró un crecimiento marginal del 0,7%. En cuanto a las relaciones con el resto del mundo, las exportaciones aumentaron un 5,7%, influenciadas principalmente por trimestres anteriores y por los envíos petroleros hacia Estados Unidos. Por su parte, las importaciones incrementaron un 5,6%.

Gráfico N°3: Variación de los principales componentes del PIB Real al segundo trimestre de 2025

Fuente: Albusdata

4. PIB petrolero vs. PIB no petrolero

Dada la alta dependencia de la economía venezolana del sector petrolero, resulta útil evaluar el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) de forma separada para comprender mejor el crecimiento de la actividad económica. En el segundo trimestre de 2025, el PIB petrolero registró un decrecimiento del 2,2%. Aunque la producción petrolera aumentó (según datos de PDVSA), el restablecimiento de las sanciones y la tendencia a la baja de los precios internacionales generaron una disminución en los ingresos por exportaciones petroleras.

Por otro lado, el PIB no petrolero se contrajo un 2,5% en el mismo período, pasando de un crecimiento marginal y modesto a una etapa recesiva. Como se ha señalado anteriormente, dada la naturaleza rentista del modelo económico venezolano, es difícil esperar un desempeño económico significativo sin una robusta recuperación del sector petrolero y un ambiente político que genere mayor credibilidad.

Gráfico N°4: Variación interanual del PIB petrolero y PIB no petrolero

Fuente: BCV, hasta I trimestre de 2019 y Albusdata.

5. Recaudación fiscal real

En junio, la recaudación fiscal, ajustada por inflación, registró una contracción del 44% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este es el cuarto mes consecutivo con variaciones interanuales negativas en la recaudación fiscal real, un comportamiento que genera gran preocupación. Los ingresos públicos son esenciales para financiar programas de protección social, el pago de nóminas a trabajadores públicos y proyectos de infraestructura, áreas que ya muestran graves niveles de deterioro desde hace años. La disminución de la recaudación real es un reflejo de una economía que inicia una etapa recesiva, impulsada por la reducción del consumo, la inversión y los ingresos petroleros.

Analizando los componentes, la renta aduanera fue el único que experimentó una variación interanual positiva del 23%. En contraste, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) se contrajo un 20%, mientras que el Impuesto sobre la Renta (ISLR) y otras rentas internas reflejaron disminuciones drásticas, superiores al 50%.

Gráfico N°5: Variación real interanual de la recaudación total

Fuente: Seniat y Albusdata

6. Recaudación fiscal equivalente en dólares

La recaudación fiscal, equivalente en dólares, experimentó una contracción mensual de 7% y se situó en US$ 592 millones en junio. Estos son los niveles de recaudación más bajos desde enero de 2024 (US$ 531 millones), lo que refleja una desaceleración significativa en los últimos meses. Es crucial destacar que estos ingresos fiscales no son suficientes para cubrir el elevado gasto público del Gobierno ni para sostener las dimensiones del Estado venezolano.

En cuanto a los componentes de la recaudación de junio, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue el de mayor aporte con US$ 227,5 millones, seguido por el Impuesto sobre la Renta (ISLR) con US$ 151,7 millones. La renta aduanera contribuyó con US$ 145,5 millones, mientras que otras rentas internas, que incluyen impuestos sobre cigarrillos, licores, sucesiones, multas e intereses, sumaron US$ 67,2 millones.

Gráfico N°6: Recaudación fiscal (millones de US$)

Fuente: Seniat y Albusdata

7. Reservas internacionales

Las reservas internacionales de Venezuela alcanzaron los US$ 11.195 millones en junio, lo que representa un crecimiento mensual del 3%, sumando US$ 349 millones más que en mayo. Este incremento se vincula al aumento de la cotización del oro, cuya demanda como instrumento de reserva de valor se eleva en contextos de incertidumbre geopolítica, tanto por factores comerciales como bélicos.

Según el balance monetario del Banco Central de Venezuela (BCV), la composición de las reservas internacionales se distribuye de la siguiente manera: el oro monetario representa el 44% del total, mientras que los Derechos Especiales de Giro (DEG) ocupan el segundo lugar con un 42%. Los depósitos a la vista en bancos extranjeros y el efectivo en moneda extranjera constituyen el 11%. El 3% restante se distribuye entre depósitos en el Fondo Latinoamericano de Reservas y posiciones en el FMI.

Gráfico N°7: Reservas internacionales (millones de US$)

Fuente: BCV

8. Liquidez y base monetaria

Según el último reporte del BCV, la base monetaria se ubicó en Bs 206.500 millones en junio, registrando una variación mensual del 10%. Este es el cuarto mes consecutivo con incrementos de dos dígitos en el dinero primario. En el análisis semanal, la base monetaria mostró tasas de crecimiento positivas en todas las semanas, salvo una contracción marginal del 0,7% en la segunda semana. Por su parte, la liquidez monetaria en junio alcanzó los Bs 299.900 millones, con una variación positiva del 9.,6%. Al igual que la base monetaria, solo en la segunda semana registró una contracción, esta vez del 2,2%.

Es importante señalar cómo el peso de la base monetaria dentro de la liquidez ha aumentado significativamente en los últimos meses, pasando de un promedio del 52% en 2024 a un 68% en junio de 2025. Este comportamiento sugiere que la política monetaria está priorizando la creación de dinero primario por encima del dinero generado por la banca comercial a través de los créditos.

Gráfico N°8: Variación semanal de la liquidez y base monetaria

Fuente: BCV

9. Razón entre base monetaria y reservas internacionales

La relación entre la base monetaria y las reservas internacionales al cierre del segundo trimestre de 2025 se situó en un 17%. Esto representa un descenso respecto a los tres meses anteriores, cuando se mantuvo consecutivamente en un 18%. A pesar de esta reciente baja, dicha proporción ha mostrado una tendencia creciente desde 2023. Mientras las reservas internacionales han experimentado un leve crecimiento, la base monetaria ha disminuido, reflejo de los altos niveles de volatilidad cambiaria y la depreciación de la moneda nacional.

Se estima que la base monetaria, convertida a dólares, ronda los US$ 1.919 millones, siendo este el nivel más bajo de dinero primario en lo que va de 2025. Por su parte, las reservas se ubican contablemente en US$ 11.195 millones. El promedio de la relación entre la base monetaria y las reservas durante el segundo trimestre de 2025 fue del 18%.

Gráfico N°9: Razón entre base monetaria y reservas internacionales

Fuente: BCV

10. Exportaciones e importaciones a EEUU

Según el último reporte del U.S. Census Bureau, en abril de 2025, Venezuela exportó US$ 393,1 millones a Estados Unidos, el nivel más bajo registrado desde marzo de 2024. Por su parte, las importaciones desde Estados Unidos hacia Venezuela en abril se ubicaron en US$ 361 millones. Esta relación comercial resultó en un superávit de US$ 32,1 millones a favor de Venezuela.

La empresa estadounidense Chevron había jugado un rol muy importante en la dinámica comercial entre Venezuela y Estados Unidos durante los últimos años. Su salida del país y la reimposición de sanciones podrían llevarnos a un escenario similar al que experimentamos entre 2019 y finales de 2022, periodo en el que Venezuela registró, por primera vez, una balanza comercial deficitaria con Estados Unidos.

Gráfico N°10: Exportaciones e Importaciones a EEUU

Fuente: US Census Bureau.

11. Producción petrolera venezolana (mbd)

De acuerdo a los reportes de PDVSA a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción petrolera de Venezuela en mayo promedió 1.06 millones de barriles diarios, un incremento mensual de 7 mil barriles diarios. En lo que va de año, la comunicación directa de Venezuela indica un aumento del 7% en la producción, lo que equivale a 68 mil barriles diarios adicionales respecto a finales de 2024. Sin embargo, fuentes secundarias estiman una producción de 896 mil barriles diarios. Esta brecha entre las fuentes podría sugerir que PDVSA está sobreestimando la producción actual.

PDVSA ha mostrado en los últimos años su incapacidad para elevar la producción por falta de músculo financiero. Es posible que los niveles de producción diaria logrados con las inversiones de Chevron comiencen a disminuir a finales de 2025 y principios de 2026. Esto representa un reto significativo para la economía venezolana en el mediano plazo.

Gráfico N°11: Producción petrolera (mbd)

Fuente: OPEP

12. Cesta petrolera venezolana, WTI y merey

En mayo, el West Texas Intermediate (WTI) promedió US$ 61,08 por barril, una disminución del 3%. Actualmente, esta referencia ha mostrado un crecimiento, ubicándose alrededor de los US$ 67,00 por barril. De manera similar, el Brent promedió US$ 64,01 en mayo, y actualmente ronda los US$ 68,00 por barril.

Por su parte, la referencia venezolana Merey promedió US$ 51,73 por barril en junio, registrando una caída del 9% mensual. Esto representa US$ 5,00 menos por barril en comparación con abril. De acuerdo con estimaciones, la Cesta Petrolera Venezolana (CPV) se estaría cotizando alrededor de los US$ 46,20 por barril.

Si bien los precios internacionales del petróleo mostraban una tendencia descendente en los últimos meses, la situación cambió en junio. Tras el inicio de los bombardeos entre Israel e Irán y la posible amenaza de bloqueo del estrecho de Ormuz, el mercado petrolero entró en un escenario de volatilidad que elevó los precios por encima de los US$ 75,00 por barril. Aunque los precios altos suelen traducirse en mayores ingresos para los países petroleros, Venezuela no tiene actualmente la capacidad de capitalizar este escenario de la mejor manera debido a su limitado nivel de producción.

Gráfico N°12: Cesta petrolera venezolana (CPV), West Texas Intermediate (WTI) y merey

Fuente: OPEP, EIE y Albusdata

13. Riesgo de Inversión – EMBI

Al cierre del segundo trimestre de 2025, el EMBI de Venezuela se situó en 181,56 puntos, lo que representa un incremento del 13% respecto al primer trimestre. Este aumento refleja un creciente riesgo de inversión en Venezuela, impulsado por el contexto internacional adverso, las sanciones y las dificultades políticas internas, entre otros factores. Desde una perspectiva global, Venezuela sigue siendo uno de los países con mayor riesgo de inversión del mundo.

En un marcado contraste, la calificación promedio de riesgo de inversión en América Latina es de apenas 4,01 puntos, mientras que el promedio mundial es de solo 2,95 puntos. En la región, el país con mayor riesgo después de Venezuela es Bolivia, con 18,77 puntos, seguido por Ecuador con 8,14 puntos.

Gráfico N°13: Riesgo país de Venezuela, Latam y el Mundo

Fuente: J.P. Morgan

14. Mercado bursátil de Venezuela

La Bolsa de Valores de Caracas (BVC) cerró junio con un crecimiento del 20% en su Índice Bursátil de Caracas (IBC), situándose en 373,071.88 puntos. Durante el mes, se ejecutaron 6.310 operaciones, un 6% menos que en mayo. A pesar de esto, el monto total transado ascendió a US$ 24.8 millones, lo que representa un aumento del 8% en comparación con mayo.

El mercado de otros bienes se consolidó como el segmento de mayor volumen de negociación por monto, con una cuota del 55% (US$ 13.6 millones) distribuidos en 126 operaciones. El mercado de renta fija primaria ocupó el segundo lugar, con el 18% del monto total transado, equivalente a aproximadamente US$ 4.4 millones. Por su parte, el mercado de renta fija secundaria contribuyó con US$ 4.1 millones en 28 operaciones. Finalmente, el mercado de renta variable lideró en cantidad de operaciones, con 6.051, aunque manejó un monto total aproximado de US$ 2.6 millones.

Las acciones más negociadas durante junio fueron Ron Santa Teresa, Invaca clase B, Banco Provincial, Bolsa de Valores de Caracas, Banco Nacional de Crédito y Banco de Venezuela, todas figurando en el top 10 de acciones más adquiridas.

Gráfico N°14: Montos de las operaciones de la Bolsa de Valores de Caracas

Fuente: Bolsa de Valores de Caracas