Términos como nearshoring, y desacoplamiento económicos ambos con un alto nivel de equivalencia y similitud, han tenido un rol preponderante dentro del proceso de fragmentación económica global que vive actualmente la economía mundial. El tema de la fragmentación económica global y sus costes asociados, han sido el lema más reiterativo en los últimos cinco años en materia económica y política a nivel internacional. Así como el reflejo de un proceso de reorganización de orden geoeconómico de lo que hasta hoy se ha conocido popularmente como la globalización de la economía mundial.
Producto de la relocalización, no solo de las cadenas de suministros, sino de producción y ensamblaje global. Recientemente el Fondo Monetario Internacional, ha publicado una serie de estimaciones sobre dichos costos, según
el citado Organismo, las restricciones al comercio internacional, así como los nearshoring en proceso de ejecución, podrían reducir el PIB mundial hasta en un 7 por ciento a largo plazo, o alrededor de 7,4 billones de dólares en dólares de hoy. Eso equivale al tamaño combinado según el citado organismo, de las economías francesa y alemana, y a tres veces la producción anual del África Subsahariana. La siguiente gráfica de FMI, nos muestra el impacto que ha tenido principalmente desde el año 2010 hasta el 2022 las crecientes restricciones al comercio internacional producto de los conflictos geoeconómicos y políticos entre los Estados Unidos y sus respectivos aliados europeos y asiáticos con sus contrincantes chinos y rusos principalmente, en los sectores de bienes, servicios e inversiones.

Siguiendo con este orden de ideal el FMI, destaca que ciertas formas de fragmentación como el desacoplamiento tecnológico, la interrupción de los flujos de capital y las restricciones a la migración, principalmente entre otras, tendrán un impacto significativo en términos de costos globales. Además, las investigaciones del FMI muestran que los alineamientos geopolíticos influyen cada vez más tanto en la inversión extranjera directa como en los flujos de cartera. Otros de los costes asociados al proceso arriba descrito es el referente a los costes asociados a los subsidios fiscales y económicos que los Estados Unidos y sus aliados de la Unión Europea, y su respectivos impactos en sus
niveles de deuda púbica A diferencia de los procesos de reubicación de los factores de producción de bienes y servicios, que se han dado a lo largo de la conformación del actual orden global, el presente es el producto de los imperativos geoeconómicos y geopolíticos, y no de los incentivos en cuanto a la localización, geográfica ideal,
producto de las ventajas competitivas y el acceso a mano de obra más barata entre otros factores, que han solido estimular este tipo de inversión, algo que ha comenzado a distorsionar la dinámica natural del libre mercado de bienes y servicios.

En lo referente al impacto de esta dinámica en los países en vías de desarrollo es importante destacar la siguiente reflexión de Daniel Ikenson al señalar que , "La liberalización del comercio no es una panacea que siempre
produzca los mismos beneficios económicos y sociales positivos en todos los entornos. Sin embargo, la apertura comercial es necesaria para que los países en desarrollo sostengan el crecimiento económico y el progreso social. A pesar de los desafíos únicos del presente, las políticas de los países en desarrollo deben seguir teniendo en cuenta estos fundamentos." 15 February 2022. Trade and development in an age of crisis: Mind the fundamentals Published, Hinrich Foundation, Pag 1-5. Siguiendo con este mismo orden de ideas el citado autor, destaca al hacer referencia a la fragmentación global "que una proporción desmedida de estos desafíos seguirán recayendo en la gente de países más pobres, donde los recursos financieros son escasos, las redes de seguridad social. y la infraestructura pública son débiles, y las economías menos diversificadas, haciéndolas menos resistentes a estos procesos de cambio." A pesar de estos costes asociados a la fragmentación económica global, el mismo proceso en cuestión, le ha brindado la oportunidad a un pequeño grupo de países de beneficiarse de esta, al ser receptores de los procesos de relocalización empresarial, algo que parecería contradictorio con lo arriba expuesto. No obstante, a esto, más serán los costos negativos asociados a estas relocalizaciones, que los positivos a escala global en los próximos 10 años. Pues cuando los imperativos geopolíticos y geoeconómicos distorsionan el libre juego de la oferta y la demanda y la consiguiente eficiencia del libre mercado, producto de las pretensiones de expansión política de algunos de los jugadores del sistema internacional en cuestión, suele producir una especie de competencia estratégica de corte geopolítico y geoeconómico donde imperan principios como el de la seguridad nacional, la reducción de la dependencia económica frente a los adversarios, entre otros, los cuales terminan minando los fundamentos básico del libre mercado global.

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Fuente: www.cedice.org.ve

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